Las recientes revisiones por parte de la Guardia Nacional en la carretera federal 57 han generado una oleada de inconformidades entre los connacionales, quienes aseguran que los operativos entorpecen su paso hacia el sur del país. Los elementos se encuentran apostados entre los municipios de Allende y Morelos, revisando minuciosamente los vehículos, especialmente camionetas y vans con placas tejanas. Estas inspecciones, según los viajeros, se tornan innecesarias al considerar que ya fueron revisados previamente en los puentes internacionales por las autoridades aduanales.
Los usuarios de la vía han señalado que los retenes buscan verificar la documentación de importación temporal de los vehículos, una medida que se ha endurecido ante la alta afluencia de paisanos que, aprovechando el feriado del 4 de julio en Estados Unidos, cruzan hacia México para reunirse con sus familias. Esto se debe en parte a la reubicación del módulo de Banjército, que anteriormente se encontraba en el kilómetro 53, y que ahora opera más cerca de la frontera, en la ciudad de Piedras Negras.
A consecuencia de este cambio, los elementos de la Guardia Nacional han instalado retenes improvisados en puntos más alejados, como el tramo entre Allende y Morelos, donde se forman extensas filas de vehículos. Los viajeros, entre ellos nacionales y extranjeros, reportan demoras considerables y argumentan que estos operativos afectan su itinerario y representan una molestia innecesaria.
Las redes sociales han servido de plataforma para que los paisanos manifiesten su inconformidad, señalando lo injustificado de una doble revisión. Consideran que este tipo de acciones no solo ralentizan su trayecto, sino que además reflejan una falta de coordinación entre autoridades aduanales y de seguridad nacional.














