En un giro que ha generado desconcierto, el primer regidor del Ayuntamiento de Piedras Negras, Ricardo Múzquiz, justificó su decisión de aprobar la cuenta pública del mes de mayo, pese a que anteriormente había sido uno de los principales críticos del gasto municipal y se había manifestado en contra de la cuenta de abril por considerar que presentaba irregularidades.
Durante la pasada sesión de Cabildo, Múzquiz votó a favor del gasto correspondiente a mayo, que incluye una cifra millonaria relacionada con la Feria de la ciudad, la cual, según él mismo reveló semanas atrás, ascendió no a 38 millones como se había informado oficialmente, sino a 42 millones de pesos. Este gasto se encuentra bajo cuestionamientos por su magnitud y por la falta de claridad en su desglose.
Cuestionado sobre su cambio de postura, Múzquiz intentó justificar su voto señalando que aún hay ingresos pendientes por registrarse derivados de la venta de boletaje de la Feria, los cuales, afirmó, ingresarán hasta junio debido a que la recaudación fue gestionada por una empresa externa. Además, argumentó que parte del gasto aprobado corresponde a pagos de impuestos al Gobierno del Estado que no estaban contemplados previamente.
“No podemos entrar con cuchillo, porque faltan unos recursos que hay que aclarar, que van a entrar a las cuentas públicas de junio”, dijo el regidor, pidiendo tiempo para ver el panorama completo y apelando a la “honestidad” y “responsabilidad” en su evaluación.
Sin embargo, sus declaraciones contrastan fuertemente con las que hizo semanas atrás, cuando sentenció que si se rechazaba la cuenta de abril, como efectivamente ocurrió, sería insostenible aprobar la de mayo, debido precisamente a los gastos desproporcionados de la Feria.
Además, el regidor había señalado la necesidad de replantear las prioridades del gasto público, cuestionando por qué no se podían modificar partidas presupuestales para atender necesidades urgentes como infraestructura o mejoras en el sistema de agua potable. “Hay prioridades, así de sencillo”, dijo entonces, en un tono crítico hacia la gestión del alcalde Jacobo Rodríguez.
Ahora, el repentino respaldo del regidor a la cuenta de mayo ha despertado suspicacias, no solo por la contradicción con sus posturas anteriores, sino por el intento de justificar un gasto millonario que él mismo contribuyó a exponer como irregular.
La ciudadanía y otros miembros del Cabildo han manifestado preocupación ante la aparente inconsistencia del primer regidor, cuya nueva postura se percibe como un cambio de criterio que debilita la transparencia y la rendición de cuentas dentro del Ayuntamiento.














