La demócrata Gina Hinojosa mantiene una ventaja de más de 15 puntos sobre el gobernador republicano Greg Abbott en los primeros resultados de la elección a la gubernatura de Texas, mientras el también demócrata James Talarico lidera al fiscal general Ken Paxton en la carrera al Senado. Con entre 23% y 38% de los votos reportados —según el corte—, la Associated Press no ha declarado ganadores en ninguna de las dos contiendas.
Los números preliminares difundidos por la AP y replicados por medios locales muestran a Hinojosa con cerca de 1,3 a 2,2 millones de votos (alrededor del 56-57%) frente a los 41-43% de Abbott, quien busca un cuarto periodo. En el Senado, Talarico se coloca entre el 58% y el 59% contra el 39-40% de Paxton, en una contienda abierta tras la derrota de John Cornyn en la primaria republicana. Ambos márgenes pueden moverse conforme lleguen más conteos de condados rurales y del día de la elección, que históricamente ajustan las cifras iniciales en Texas.
Un triunfo demócrata en la gubernatura rompería una sequía de 36 años: el último gobernador demócrata fue Ann Richards, electa en 1990 y derrotada por George W. Bush en 1994. En el Senado, Texas no elige a un demócrata desde hace más de tres décadas. Hinojosa, representante estatal por Austin, centró su campaña en financiamiento escolar y costo de vida; Abbott, en el cargo desde 2015, apostó por seguridad fronteriza y reducción de impuestos a la propiedad.
A nivel nacional, los demócratas avanzan en la carrera por el control del Congreso. Ya voltearon el escaño del Senado en Carolina del Norte y defienden el de Georgia, mientras varios pronósticos dan a la Cámara de Representantes una inclinación demócrata. Un Senado o Cámara en manos opositoras limitaría la capacidad de Donald Trump de impulsar legislación y presupuestos en los dos años que le restan de mandato, y abriría investigaciones sobre su administración. Texas, con sus dos grandes cargos en juego, es una de las piezas que podrían definir esa aritmética.
El último caso en que un demócrata ganó una contienda estatal de este calibre en Texas fue la elección de 1990, cuando Richards derrotó a Clayton Williams. Los resultados oficiales finales suelen consolidarse en las horas siguientes al cierre de casillas.













