El obispo de Piedras Negras, monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, afirmó que su propia experiencia al recorrer durante más de dos años distintos puntos de Coahuila le ha permitido constatar las condiciones de seguridad que actualmente prevalecen en la entidad, al señalar que ha transitado de manera frecuente por la región y la carretera Ribereña sin sentirse amenazado y con tranquilidad.
El pronunciamiento del obispo se da luego de que la reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), colocara a Coahuila en el primer lugar nacional en percepción de seguridad, con 71.5 por ciento, por encima de Yucatán.
Miranda Guardiola señaló que, desde su llegada a la Diócesis de Piedras Negras, hace poco más de dos años, ha tenido la oportunidad de recorrer prácticamente toda la región y mantener un contacto constante con sus comunidades, experiencia que, dijo, le ha permitido sentirse seguro durante sus traslados.
Aunque reconoció que existen algunos puntos específicos de la zona Ribereña donde se han presentado situaciones de inseguridad, consideró que estos hechos no le han impedido continuar utilizando de manera frecuente esa carretera para desplazarse entre los municipios de la diócesis.
El obispo agregó que esta percepción no solamente corresponde a su experiencia personal, pues también ha observado que personas que llegan a Coahuila procedentes de otras partes del país manifiestan sentirse tranquilas y en paz durante sus visitas, algo que, consideró, refleja las condiciones que actualmente vive el estado.
Ante este panorama, hizo un llamado a aprovechar el periodo de estabilidad que mantiene Coahuila para impulsar nuevas inversiones, generación de empleos, actividad industrial, comercio y proyectos sociales, al considerar que un ambiente de paz ofrece mejores condiciones para el crecimiento de las comunidades.
Miranda Guardiola destacó que, históricamente, los periodos prolongados de paz han permitido a las sociedades alcanzar mayores niveles de desarrollo, por lo que consideró que la situación actual representa una oportunidad para que Coahuila continúe fortaleciendo su economía y bienestar social.















