Peatones, ciclistas, adultos mayores y personas con discapacidad de la colonia Bravo continúan enfrentando dificultades para salir del sector hacia la Plaza de las Culturas, el Centro Histórico o sectores aledaños, debido a que el puente cercano a la calle Nezahualcóyotl permanece sin las rampas que fueron prometidas en su rehabilitación, mientras que otra de las rutas utilizadas por los habitantes, el arroyo El Tornillo, se encuentra afectado por aguas negras y malos olores.
El puente es el principal cruce para quienes necesitan atravesar las vías y evitar recorridos más largos, especialmente trabajadores y personas que se trasladan en bicicleta. Sin embargo, la rehabilitación recientemente realizada no resolvió el problema de accesibilidad, pues se conservaron las escaleras, incluso con material reciclado y, de acuerdo con vecinos, la estructura presenta una pendiente que incluso dificulta más el ascenso.
La falta de rampas contrasta con el compromiso planteado en 2025, cuando habitantes de la colonia Bravo se manifestaron contra la construcción del muro y, tras aquella protesta, Ferromex y el Municipio acordaron atender las condiciones del puente. Entre los planteamientos estaba construir una estructura con rampas y escaleras, de manera que pudieran utilizarla personas con discapacidad y ciclistas, pero finalmente las rampas no fueron incorporadas.
Ante esta situación, habitantes recurren a otro paso ubicado en un tramo del arroyo El Tornillo, que atraviesa por debajo de las vías del ferrocarril y permite conectar la colonia Bravo con la Ruta Fiscal y posteriormente con otras zonas cercanas al Centro Histórico.
Sin embargo, este acceso también se encuentra en malas condiciones debido a un drenaje colapsado que mantiene un flujo de aguas negras considerable dentro del arroyo. El agua contaminada recorre el cauce, genera fuertes olores y continúa su trayecto hacia el Río Escondido y posteriormente al Río Bravo.
La situación contradice las recientes declaraciones del alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, quien al referirse a las aguas residuales extraídas de la colonia Bravo durante los trabajos realizados en la calle Industrial, afirmó que para su administración era preferible conducirlas hacia la Ruta Fiscal en lugar de llevarlas al Río Bravo, como, según sostuvo, lo hacían administraciones anteriores.
Vicente Cepeda, vecino de la colonia y trabajador de la jardinería, aseguró que el problema lleva aproximadamente tres semanas. En su caso, explicó que utiliza este acceso debido a que tiene una discapacidad que afecta el lado izquierdo de su cuerpo y subir las escaleras del puente representa una dificultad considerable.
Cepeda relató que incluso ha necesitado ayuda de otras personas para subir su bicicleta por las escaleras del puente debido a su peso y a sus dificultades para moverse, pidió a las autoridades intervenir tanto en el drenaje como en el puente para facilitar a los ciudadanos llegar a sus empleos y destinos.













