Los problemas con el suministro de agua potable continúan en Piedras Negras, además usuarios de distintos sectores mantienen sus reclamos por recibos con cobros elevados, recargos y cambios de medidores. En la colonia Buenos Aires, vecinos aseguran que desde hace aproximadamente tres meses reciben el servicio con muy baja presión durante el día, situación que persiste pese a los reportes realizados ante el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS).
Reynaldo Mata, vecino del sector, explicó que durante la noche cuentan con buena presión, pero entre las 9 y 10 de la mañana el suministro disminuye hasta convertirse en un pequeño chorro o incluso desaparecer durante varias horas. Aseguró que el problema afecta a toda la colonia y que anteriormente contaban con un servicio normal.
Las fallas se presentan después de la crisis de agua que afectó recientemente a numerosas colonias de Piedras Negras y que se prolongó durante varias semanas. La contingencia estuvo relacionada con trabajos complicados en el cárcamo del Río Bravo y ocurrió durante una etapa de temperaturas superiores a los 40 grados Celsius, afectando a sectores de las partes altas y bajas de la ciudad.
Aunque el vocero de SIMAS, Alexis González, y el alcalde Jacobo Rodríguez minimizaron en distintos momentos la magnitud de aquella emergencia, los reportes ciudadanos muestran que las dificultades no han desaparecido por completo en algunas zonas.
A este escenario se suman las quejas por los cobros del servicio, que no se concentran únicamente en la colonia Buenos Aires, sino que han sido señalados por usuarios de diferentes sectores de Piedras Negras. Mata, por ejemplo, señaló que como pensionado anteriormente pagaba alrededor de 90 pesos, pero sus últimos recibos llegaron por más de 200 y hasta 300 pesos, pese a las deficiencias que enfrenta con el suministro.
El vecino también denunció que SIMAS sustituyó su medidor sin que él solicitara el cambio y posteriormente le cargó el costo del equipo. El nuevo cobro llevó su recibo hasta cerca de mil pesos, situación que consideró injusta al tratarse de un aparato cuya instalación, afirmó, nunca autorizó.
Otro usuario de la ciudad, quien pidió mantener su identidad en reserva, relató un caso similar de incremento desproporcionado. Explicó que acudió a pagar su recibo y dejó pendientes únicamente 15 pesos; sin embargo, en el siguiente periodo se acumularon recargos que elevaron el adeudo hasta acercarlo a los mil pesos.
Mientras los habitantes de la Buenos Aires continúan enfrentando baja presión y cortes durante el día, usuarios de diferentes colonias reclaman que el costo del servicio se ha incrementado de manera considerable, generando una doble inconformidad por la calidad del suministro y el monto que deben pagar.











