A menos de 24 horas de haber asegurado que el problema principal en el suministro de agua estaba resuelto, el alcalde Jacobo Rodríguez realizó una transmisión en vivo desde la planta potabilizadora para explicar que el desabasto persistía por una nueva cadena de fallas, entre ellas la avería de una bomba y la presunta negligencia de un trabajador, mientras miles de usuarios continuaban sin servicio o con baja presión.
En un nuevo intento por explicar la crisis que enfrenta el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS), el alcalde Jacobo Rodríguez ofreció una transmisión en vivo desde la planta potabilizadora, donde aseguró que la obstrucción que impedía captar agua del Río Bravo quedó resuelta «al cien por ciento», pero admitió que el suministro todavía no podía normalizarse debido a nuevos contratiempos registrados dentro de la operación del organismo.
Afirmó que, durante los trabajos realizados en el río, «se nos dañó una bomba de más o menos 70 litros por segundo», y enseguida reveló otro incidente interno al señalar que «por error o, digamos, por negligencia, un compañero operador se le pasó hacer un proceso que se le había encargado y eso nos detuvo el suministro al tanque de la 28 de Junio». Con ello, la explicación oficial volvió a cambiar respecto a las causas del desabasto que desde hace varios días afecta a diversos sectores de Piedras Negras.
Rodríguez detalló que las colonias Doctores, San Joaquín, San Ramón, Loma Verde, El Nogalar, 28 de Junio, Juárez e Hidalgo continuarían sin recuperación inmediata porque era necesario esperar a que durante la noche disminuyera el consumo para que los tanques alcanzaran los niveles mínimos de operación. «Hasta en la noche vamos a poder bombear agua al tanque elevado», explicó al mostrar los niveles registrados en el sistema de monitoreo.
La nueva explicación se produce apenas unos meses después de que el propio Jacobo Rodríguez utilizó las deficiencias del SIMAS como una de sus principales críticas hacia la administración, y justificó la intervención del organismo bajo el argumento de corregir su operación. Sin embargo, a más de tres meses de asumir el control del sistema, el gobierno municipal continúa atribuyendo la falta de agua a fallas heredadas, averías mecánicas, errores del personal y ahora a la conducta de un operador, mientras miles de familias siguen esperando la normalización total del servicio.













