Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a la posibilidad de no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), han generado preocupación entre empresarios, comerciantes y especialistas, quienes consideran que un escenario de incertidumbre comercial podría afectar severamente la llegada de inversiones y la generación de empleos en México.
El comerciante y economista de Piedras Negras, Héctor Rodríguez López, señaló que desde hace varios meses existían indicios de que la revisión o renegociación del acuerdo comercial podría retrasarse más de lo previsto, situación que ahora parece cobrar mayor fuerza tras las declaraciones realizadas por el mandatario estadounidense.
Trump afirmó recientemente que Estados Unidos no necesita los productos ni recursos de México y Canadá en la misma medida en que ambos países dependen del mercado estadounidense, además de dejar abierta la posibilidad de no renovar el acuerdo comercial vigente, lo que ha sido interpretado por diversos analistas como una medida de presión de cara a futuras negociaciones.
Para Rodríguez López, la principal consecuencia de este escenario es la falta de certidumbre para los inversionistas.
Explicó que las empresas nacionales y extranjeras requieren reglas claras antes de comprometer capitales importantes en nuevos proyectos productivos.
Cuando existe incertidumbre sobre el marco comercial que regirá la relación entre los tres países de Norteamérica, muchas inversiones optan por esperar o buscar otros destinos.
El economista indicó que la economía mexicana ya enfrenta una etapa complicada debido a la desaceleración industrial observada durante los últimos años, situación que ha impactado especialmente a ciudades fronterizas como Piedras Negras, donde se han registrado recortes de personal en diversas maquiladoras y una menor llegada de nuevas empresas.
Señaló que la expectativa de muchos sectores productivos era que una eventual renegociación del T-MEC permitiera recuperar la confianza de los inversionistas y generara condiciones para una reactivación económica hacia finales de este año o durante los primeros meses de 2027.
Sin embargo, un retraso en dicho proceso podría posponer esa recuperación por uno o incluso dos años más.
Rodríguez López advirtió que la incertidumbre no solamente afecta la llegada de nuevas inversiones, sino que también puede influir en las decisiones de empresas que actualmente operan en México.
Explicó que algunas compañías podrían optar por reducir sus planes de expansión o incluso trasladar parte de sus operaciones hacia otras regiones del mundo donde encuentren mayor estabilidad comercial y jurídica.
El comerciante destacó que ciudades como Piedras Negras dependen en gran medida de la actividad industrial, por lo que cualquier decisión que afecte la confianza de los inversionistas termina impactando directamente a los trabajadores, a los comercios locales y a la economía regional en general.
Consideró que las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos seguirán siendo un factor determinante para el comportamiento económico de los próximos años, especialmente en temas relacionados con seguridad, comercio e inversión.
Señaló que mientras no exista claridad sobre el futuro del T-MEC y sobre las condiciones bajo las cuales se desarrollará la relación comercial entre los tres países, el panorama económico continuará marcado por la cautela, lo que representa una mala noticia para una economía que aún busca recuperar su dinamismo y capacidad de generar empleos.















