El sospechoso del tiroteo ocurrido el pasado fin de semana durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca compareció este lunes por primera vez ante un tribunal federal donde fue imputado de intentar asesinar al presidente, Donald Trump, delito que conlleva una pena máxima de cadena perpetua.
El profesor e ingeniero de California, Cole Tomas Allen, de 31 años, enfrenta también a otros dos delitos relacionados con la posesión de armas de fuego.
El juez Matthew J. Sharbaugh, ordenó al acusado comparecer nuevamente el próximo 30 de abril para analizar si es liberado bajo fianza o permanece detenido durante los procedimientos judiciales.
Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó que: «este es el tercer intento de asesinato importante contra el presidente Trump en dos años. Ningún otro presidente en la historia se ha enfrentado a intentos tan repetidos y serios contra su vida. El culto al odio de la izquierda contra el presidente y todos aquellos que le apoyan y trabajan para él ha provocado que varias personas resultaran heridas y murieran, y este fin de semana estuvo a punto de volver a ocurrir”, sostuvo la funcionaria estadounidense.















