Luego de varios meses de restricciones a la exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos por el riesgo sanitario generado por la presencia del gusano barrenador, productores y comerciantes de la región consideran que la próxima reapertura de la frontera representa un importante respiro para la economía de Coahuila y de toda la franja fronteriza. Aunque el proceso será gradual y comenzará en otros estados, existe confianza en que las exportaciones por esta entidad puedan reanudarse en los próximos meses.
El comerciante y ganadero Héctor Rodríguez señaló que la reapertura devolverá a los productores uno de sus principales mercados, donde históricamente el ganado se comercializa a mejores precios que en México. Explicó que esto no solo beneficia a los ganaderos, sino que genera una importante derrama económica para transportistas, comercializadores, prestadores de servicios y otros sectores que dependen de esta actividad.
De acuerdo con las proyecciones anunciadas por las autoridades sanitarias de Estados Unidos, la reapertura iniciará el 24 de agosto en Sonora, continuará posteriormente en Chihuahua y, si las condiciones sanitarias lo permiten, Coahuila podría incorporarse alrededor del mes de octubre.
Rodríguez recordó que el cierre de la frontera provocó pérdidas millonarias para los productores nacionales, quienes durante este periodo tuvieron que comercializar su ganado exclusivamente en el mercado interno, donde los precios fueron considerablemente menores a los que ofrece Estados Unidos.
No obstante, advirtió que el regreso de las exportaciones también podría reflejarse en un incremento gradual en el precio de la carne para los consumidores mexicanos. Explicó que, al destinarse nuevamente parte del ganado al mercado estadounidense, disminuiría la oferta disponible en el país, lo que podría presionar los precios por la ley de la oferta y la demanda.
El ganadero aclaró que la plaga del gusano barrenador aún no ha sido erradicada y que su control podría tardar varios años. Sin embargo, señaló que las autoridades estadounidenses optaron por reabrir gradualmente la frontera bajo estrictos protocolos sanitarios, debido a que la escasez de ganado también ha impactado el mercado de ese país.
Destacó que el éxito de esta reapertura dependerá del cumplimiento de las medidas de inspección y control sanitario por parte de los productores, con el objetivo de evitar un nuevo cierre que vuelva a afectar a la economía de la frontera y al sector ganadero mexicano.














