Este jueves entraron en vigor los nuevos aranceles impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, a más de 90 países, incluidos seis de América Latina. El mandatario aseguró que estas medidas permitirán que “miles de millones de dólares” comiencen a fluir hacia Estados Unidos, procedentes de naciones que, según él, se han beneficiado injustamente del comercio con su país durante años. Trump busca con esta política que las empresas manufactureras regresen a producir en territorio estadounidense, generar empleos y utilizar los aranceles como herramienta de negociación política. Sin embargo, economistas advierten que estos impuestos a las importaciones podrían trasladarse a los consumidores y empresas del propio país.
Entre las disposiciones destaca la prórroga de 90 días acordada entre Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para mantener un arancel del 25 % a productos mexicanos no cubiertos por el T-MEC. Los gravámenes también se aplican a socios como Reino Unido, China, Japón, Vietnam, Corea del Sur y la Unión Europea, así como a países sin acuerdo comercial con Washington, entre ellos India, Suiza, Sudáfrica y Venezuela. Además, Trump anunció un arancel del 100 % a chips y semiconductores producidos fuera de Estados Unidos, lo que impulsó inicialmente en la Bolsa a fabricantes como Nvidia y AMD, que no se verán afectados por la medida.
En los mercados, Wall Street cerró con resultados mixtos: el Dow Jones cayó 0.51 % hasta los 43,968 puntos; el S&P 500 retrocedió 0.08 % a 6,340 unidades; y el Nasdaq avanzó 0.35 % para situarse en 21,242 enteros. Nvidia cerró con una ganancia del 0.75 %, AMD repuntó 5.6 % y Apple subió 3 % tras anunciar junto con Trump una inversión de 100,000 millones de dólares para ampliar su producción en Estados Unidos. Analistas señalan que la amenaza de nuevos gravámenes y las conversaciones sobre posibles sanciones a Rusia han incrementado la “ansiedad geopolítica” entre los inversionistas.














