El bloqueo de la calle Nezahualcóyotl volvió a quedar cerrado este domingo 5 de julio, luego de que la empresa Ferromex reinstalara los portones metálicos en ambos extremos del cruce, apenas tres días después de que estos fueran retirados.
Vecinos del sector señalaron que las estructuras únicamente fueron desmontadas para realizarles reparaciones y reforzarlas, por lo que nuevamente quedó impedido el paso vehicular y peatonal entre las colonias Bravo y Burócratas.
La reinstalación ocurre después de que el pasado jueves 2 de julio el regidor Juan Carlos Hernández constatara que los portones habían sido retirados del sitio, situación que generó expectativas entre los habitantes sobre una posible reapertura del cruce.
Sin embargo, este domingo las barreras volvieron a ser colocadas, devolviendo el cierre que desde hace meses ha generado inconformidad entre vecinos y representantes del Cabildo.
La administración encabezada por el alcalde Jacobo Rodríguez sostiene que el cruce no representaba una vía indispensable y que era poco utilizado, razón por la que se autorizó a Ferromex ocupar el espacio.
La decisión también ha sido cuestionada por varios integrantes del Cabildo, quienes consideran que el cierre restringe el libre tránsito de los ciudadanos y podría contravenir el artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual garantiza el derecho de toda persona a transitar libremente por el territorio nacional.
Los vecinos, por el contrario, afirman que el cruce era una conexión fundamental para habitantes de colonias como Bravo, CROC I, CROC II, Ramón Bravo, Buenos Aires y otros sectores.
Entre las voces de inconformidad se encuentra la señora Esperanza, vecina de la calle Nezahualcóyotl, en la colonia Bravo, quien lamentó que el cierre perjudique diariamente a quienes viven en el sector.
«Está mal que lo hayan cerrado. Era un acceso muy importante para todos. Ahora los carros tienen que dar muchas vueltas y cuando el tren se queda detenido o llueve, salir de la colonia se vuelve todavía más complicado», expresó.
La habitante explicó que debido a su discapacidad le resulta imposible utilizar el nuevo puente peatonal, ya que únicamente cuenta con escaleras.
Recordó además que durante las recientes lluvias su vivienda sufrió inundaciones y que el cierre del cruce agravó las dificultades para entrar y salir del sector.
Aunque dijo tener pocas esperanzas de que el acceso sea reabierto, insistió en que la comunidad continúa necesitando esa conexión vial para mejorar su movilidad diaria y reducir los tiempos de traslado hacia el resto de la ciudad.














