Tras varios días de incertidumbre, presiones y sin recibir el pago correspondiente a su quincena, trabajadores de SIMAS que permanecían en resistencia tras la salida del gerente suspendido Lorenzo Menera Sierra comenzaron a desistir de la lucha laboral y acudieron este jueves a Presidencia Municipal para negociar su liquidación.
Poco a poco, el número de empleados que se manifestaron luego de ser eliminados sorpresivamente del sistema el pasado 30 de abril de este 2026,se ha reducido, mientras varios trabajadores han decidido retirarse definitivamente del organismo.
Durante la mañana de este jueves, los empleados que aún se mantenían en las instalaciones del sistema, pese a no poder registrar su entrada ni ser tomados en cuenta por la administración, acudieron a Presidencia Municipal para dialogar sobre las condiciones de su salida, confirmando que abandonarían la protesta.
Entre los trabajadores pudo verse a Norma de Hoyos, auxiliar del departamento de Patrimonio, quien el pasado 29 de abril denunció públicamente, entre lágrimas, presuntas irregularidades durante el intento de despido masivo, además de asegurar sentirse ofendida por el trato recibido.
La trabajadora relató en su momento detalles de una reunión sostenida con un asesor del municipio, identificado por ella como el “Licenciado Múzquiz”, quien presuntamente les retiró sus teléfonos celulares y les notificó su baja sin explicarles los motivos.
Junto a ella también acudió Tanya Blacayer, quien se desempeñaba como secretaria del gerente suspendido Lorenzo Menera.
La ex empleada confirmó a Demos Diario que también desistía de la lucha y que acudiría a negociar su liquidación, aunque posteriormente evitó dar más declaraciones.
Días atrás, Tanya denunció que los trabajadores estaban siendo presionados constantemente para abandonar sus cargos y aseguró que ninguno había recibido el pago correspondiente a los días ya laborados de la quincena.
“No nos pagaron nuestra quincena. Dijeron que nos iban a pagar y que el dinero vendría junto con el finiquito”, declaró en aquella ocasión.
Cabe señalar que ambas trabajadoras manifestaron previamente ser madres solteras y depender de ese salario para el sustento de sus hijos, por lo que perder el empleo las colocaba en una situación complicada, sin embargo, señalaron que las presiones constantes terminaron por llevarlas a aceptar su salida y desistir de la lucha.
De acuerdo con información recabada, otros empleados también han acudido en distintos grupos para dialogar y negociar las condiciones de su baja laboral, entre ellos el representante legal Mauro Ruiz, quien permaneció durante días en espera de una solución pese a las presiones dentro del organismo.
Lo anterior ocurre después de que el alcalde, Jacobo Rodríguez luego de asumir el control de SIMAS, declarara que habían detectado a 58 trabajadores que presuntamente no realizaban funciones reales dentro del organismo, a quienes calificó como “aviadores”, asegurando además que buscaría despedirlos debido al impacto que representaban para las finanzas del sistema.












