A dos semanas de la visita del regidor Juan Carlos Hernández al sector Buenos Aires, el problema persiste, las fallas en la red principal de drenaje continúan provocando el retorno de aguas negras a las viviendas, encharcamientos y malos olores. Ante la falta de una solución definitiva por parte de SIMAS o el Gobierno Municipal, los habitantes ya consideran construir fosas sépticas por cuenta propia para evitar que las descargas sanitarias sigan regresando a sus casas.
Inocencia Valadez, una de las afectadas, señaló que después de la visita del regidor, realizada el 8 de octubre, no han observado avances en la reparación de la red. Explicó que, aunque les aseguran que acudirán a atender los reportes, el personal no llega o les informa que no existen solicitudes registradas. Mientras tanto, las aguas residuales continúan brotando y el problema ha llegado hasta los baños y resumideros de algunas viviendas.
La vecina relató que incluso evita utilizar la lavadora conectada al drenaje, pues teme que el agua vuelva a salir por los registros. Cuando se presentan lluvias, explicó, la situación empeora pues las descargas llegan a introducirse al interior de las casas. Agregó que la situación representa un riesgo adicional para su esposo, quien padece vejiga neurogénica, tiene una úlcera y utiliza una sonda, por lo que necesita condiciones adecuadas de higiene para evitar posibles infecciones.
Por su parte, Jesús Ríos Rodríguez afirmó que los camiones vactor han acudido en distintas ocasiones para extraer las aguas acumuladas, pero el alivio es temporal porque la falla de fondo permanece. Señaló que, durante los años que lleva viviendo en el sector, ha observado cómo las alcantarillas se llenan y desbordan de manera recurrente. Indicó que los registros siguen expulsado las aguas residuales por encima de su nivel, mientras las tuberías continúan obstruida, afectando varias viviendas.
Ante la falta de respuesta, los habitantes han comenzado a considerar alternativas por su cuenta, entre ellas construir fosas sépticas o pozos ciegos para desviar las descargas mientras se resuelve el problema. Ríos Rodríguez señaló que algunos vecinos ya estarían buscando cómo habilitar espacios para contener el agua residual y evitar que se acumule dentro de sus propiedades. La posibilidad de recurrir a estos sistemas representa, para las familias, una salida ante la falta de atención, aunque implicaría regresar a métodos que consideran propios de otros tiempos, en lugar de contar con una red de drenaje funcional.
El vecino también atribuyó parte de la problemática al crecimiento de la ciudad y cuestionó si la infraestructura sanitaria tiene capacidad para recibir las descargas de las nuevas viviendas. A su juicio, las tuberías existentes resultan insuficientes para el volumen de aguas residuales que se genera, una situación que, aseguró, también ha observado en otros sectores.
Los residentes reiteraron el llamado al alcalde Jacobo Rodríguez para que revisen y reparen la red principal, en lugar de limitarse a desazolvar los registros cada vez que se presenta una emergencia. Aseguraron que no buscan confrontarse con las autoridades, sino obtener una respuesta a una necesidad básica que afecta su vida cotidiana. Mientras la falla persiste, las familias enfrentan la disyuntiva de seguir esperando una reparación o invertir sus propios recursos en alternativas para contener las aguas residuales.












