Luego de que las lluvias exhibieran los riesgos del fraccionamiento Álamo, el alcalde Jacobo Rodríguez aseguró este lunes que en Piedras Negras no se autorizarán desarrollos habitacionales en zonas inundables, pese a que semanas atrás defendió la viabilidad de construir cerca de arroyos utilizando como ejemplo a la ciudad de Eagle Pass, Texas.
Durante la conferencia matutina de este lunes, Rodríguez garantizó que “no se va a autorizar ningún fraccionamiento en una zona inundable”, al ser cuestionado sobre el desarrollo Álamo, ubicado a espaldas de la Unidad Deportiva. La declaración contrasta con los argumentos que el propio edil utilizó días atrás para justificar la posibilidad de construir cerca de cauces naturales, cuando comparó la situación de Piedras Negras con la de Eagle Pass.
Sin embargo, la comparación omitió diferencias fundamentales entre ambas ciudades. Mientras Eagle Pass cuenta con un sistema de drenaje pluvial desarrollado, arroyos ademados, cauces de gran capacidad hidráulica y obras diseñadas para conducir escurrimientos durante tormentas intensas, en Piedras Negras gran parte de los arroyos urbanos presentan deterioro, azolve o falta de revestimiento.
Además, información disponible en los portales de transparencia municipal no registra inversión destinada a infraestructura de drenaje pluvial durante la actual administración, pese a los recurrentes problemas de inundación que enfrenta la ciudad.
La controversia se centra particularmente en el fraccionamiento Álamo, cuya construcción fue denunciada formalmente desde el pasado 7 de enero por vecinos del sector, quienes alertaron que el proyecto se desarrollaba sobre el paso natural de un arroyo. Los señalamientos fueron ignorados y la obra continuó avanzando. Incluso, el municipio ejecutó trabajos de pavimentación para facilitar el acceso al desarrollo. Las lluvias registradas la semana pasada volvieron a colocar el tema en la agenda pública, al evidenciar escurrimientos y acumulaciones de agua en el área donde se pretende construir viviendas, reforzando las preocupaciones expresadas por residentes desde principios de año.
La discusión también ha puesto bajo escrutinio los criterios utilizados para autorizar nuevos desarrollos habitacionales en una ciudad que carece de un sistema integral de drenaje pluvial.
Mientras el alcalde sostiene que no permitirá fraccionamientos en zonas de riesgo, vecinos y regidores han cuestionado por qué el proyecto Álamo continúa avanzando pese a las advertencias previas sobre posibles inundaciones y los señalamientos de que se localiza sobre un cauce natural, como el mismo ayuntamiento lo ha reconocido.











