La regidora Marisol Guajardo llevó este miércoles al Cabildo el primer intento formal para revertir el cierre de la avenida Nezahualcóyotl, al promover un punto de acuerdo para exigir el retiro del portón instalado por Ferromex, una obra que, afirmó, fue autorizada por el gobierno municipal sin consultar a los vecinos afectados.
Durante la sesión ordinaria, Guajardo sostuvo que el cierre de la vialidad representa una afectación directa para los habitantes de las colonias Bravo, Buenos Aires y sectores aledaños, además de limitar el libre tránsito en una calle de jurisdicción municipal. Cuestionó que la administración municipal privilegiara los intereses de una empresa privada por encima de las necesidades de la ciudadanía y afirmó que «nunca es tarde para hacer justicia social».
La edil también reprochó que la Secretaría del Ayuntamiento rechazara incorporar el tema al orden del día bajo argumentos jurídicos que calificó de equivocados, al señalar que el Cabildo sí tiene facultades para discutir y pronunciarse sobre la defensa de las vialidades municipales. «El espacio natural, legal y transparente para aclararlo frente al pueblo de Piedras Negras es este Cabildo», expresó, al insistir en que el asunto no debía enviarse a comisiones sin antes debatirse públicamente.
El debate exhibió en la sesión pública el descontento de varios regidores por la decisión del municipio de permitir el cierre de la vialidad. Al final se acordó realizar una mesa de trabajo con regidores, autoridades municipales, representantes de Ferromex y vecinos, para encontrar una solución.















