El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, expresó sus condolencias a la familia del policía estatal Mauro Flores, quien murió tras resultar herido durante un enfrentamiento con civiles armados en los límites de Coahuila y Nuevo León. Visiblemente conmovido, reconoció la actuación de las corporaciones de seguridad y aseguró que el Estado mantendrá una vigilancia permanente en la zona.
Durante su visita a Piedras Negras, el mandatario señaló que existe coordinación entre la Policía Estatal, Fiscalía, Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Marina para contener cualquier intento de ingreso de grupos delictivos a territorio coahuilense.
Jiménez Salinas destacó que los elementos de seguridad han respondido a este tipo de situaciones y afirmó que los agresores “se topan con pared” al intentar ingresar a Coahuila. También informó que permanece en comunicación con las autoridades encargadas del operativo y de las investigaciones.
El enfrentamiento ocurrió durante la madrugada del martes en el municipio de Candela, cuando policías estatales realizaban labores de vigilancia y fueron atacados por civiles armados. En el intercambio de disparos, uno de los presuntos agresores murió y el agente Mauro Flores resultó gravemente herido.
El policía fue trasladado para recibir atención médica, pero posteriormente falleció debido a las lesiones. Tras los hechos, se reforzó la presencia de corporaciones estatales y federales en los límites con Nuevo León.












