La preocupación volvió a crecer entre habitantes de la colonia Bravo tras la reaparición de un socavón sobre la calle Industrial, específicamente en el tramo comprendido entre Puerto Arturo y Soto La Marina, una zona que en marzo de 2024 ya había registrado un severo colapso que afectó varias cuadras y obligó al desalojo de familias enteras.
Aunque el nuevo hundimiento es de menor tamaño en comparación con el enorme socavón ocurrido hace dos años, vecinos aseguran que el temor persiste debido a estos antecedentes en el sector y a las nuevas señales de deterioro que comienzan a observarse en distintos puntos de la vialidad.
Habitantes señalaron que, además del hoyo principal, han comenzado a aparecer pequeños hundimientos y daños en otras áreas del pavimento, lo que consideran una advertencia de que el problema subterráneo podría seguir activo.
El antecedente más grave ocurrió en marzo de 2024, durante la administración municipal de Norma Treviño, cuando una falla en la red principal provocó un gigantesco socavón que se extendió por diversas cuadras de la calle Industrial.
La magnitud del problema obligó a evacuar a vecinos debido al riesgo de colapso, ya que incluso banquetas y partes del pavimento comenzaron a desmoronarse.
Ahora, dos años después, residentes consideran que la situación no fue solucionada por completo y temen que el problema vuelva a agravarse.
De acuerdo con vecinos del sector, el nuevo socavón tiene aproximadamente tres semanas de haberse formado y, desde entonces, ya se han registrado accidentes en el lugar.
Entre ellos, la caída de varios ciclistas y hasta una patrulla de policía con cuatro oficiales a bordo, quienes terminaron atrapados al pasar por la zona afectada.
Fueron los mismos elementos policiacos quienes colocaron ramas y neumáticos alrededor del hundimiento para alertar a otros automovilistas y prevenir nuevos accidentes, principalmente durante las noches, cuando la falta de alumbrado público vuelve casi invisible el peligro.
La señora Guadalupe Tavares, habitante del sector, manifestó su molestia ante la falta de una solución definitiva y aseguró que personal de SIMAS y otras autoridades ya han acudido al lugar en distintas ocasiones, pero hasta ahora no se han realizado trabajos que resuelvan el problema.
“Esto ya es añejo. Han venido los de SIMAS y varias personas, pero aquí sigue el pozo. Hace una semana cayó un carro y también cayó la policía. Vienen, dan vueltas y no arreglan nada. Aquí nos vamos a esperar a que caiga un niño o que ocurra algo más grave”, expresó.
La vecina recordó que durante el colapso de 2024 las familias tuvieron que abandonar sus viviendas debido al riesgo que existía en la zona.
“No podíamos salir por enfrente de las casas y nos tuvieron que sacar por seguridad. Teníamos miedo porque las banquetas se estaban cayendo y las casas quedaron solas”, relató.
Los habitantes señalaron que el temor aumenta porque constantemente transitan menores de edad por el sector y muchos circulan en bicicleta o caminando durante la noche, cuando la calle permanece prácticamente a oscuras.
Los vecinos hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales y a SIMAS para atender cuanto antes el hundimiento y revisar el estado de la red subterránea, pues consideran que los nuevos daños visibles en el pavimento podrían ser el inicio de otro colapso de grandes dimensiones en la colonia Bravo.












