La Diócesis de Piedras Negras manifestó su preocupación por la situación de vulnerabilidad que enfrentan muchos niños y jóvenes en la región, especialmente aquellos que viven en contextos de abandono, violencia, drogadicción y falta de atención familiar.
El obispo de la Diócesis de Piedra Negras, monseñor Alfonso Gerardo Miranda, señaló que existen sectores de la sociedad donde los menores se encuentran expuestos a diversos riesgos debido a la ausencia de supervisión y acompañamiento adecuado por parte de los padres de familia.
Indicó que en muchos casos los niños permanecen bajo el cuidado de abuelos o incluso pasan gran parte del tiempo solos en las calles, situación que incrementa el riesgo de caer en problemas relacionados con adicciones, violencia o desintegración familiar.
El obispo reconoció que en la región existen problemáticas graves como la drogadicción, el aumento de centros de rehabilitación y la presencia de menores que viven en condiciones sumamente vulnerables, factores que, aseguró, requieren mayor atención por parte de toda la sociedad.
Expresó preocupación por temas como el suicidio, los jóvenes que permanecen en las calles y las dificultades que enfrentan muchas familias para acceder plenamente a la educación y otros apoyos sociales.
Monseñor Alfonso Gerardo Miranda consideró que, aunque algunas de estas problemáticas ya son atendidas por distintas instituciones, es necesario fortalecer los programas de apoyo y buscar nuevas estrategias que permitan brindar mayor respaldo a las familias y a la niñez.
En relación con los inmuebles que han dejado de operar recientemente, como el albergue Casa Nazaret, que cerró sus puertas el pasado mes de abril, el obispo explicó que actualmente la Diócesis se encuentra en un proceso de análisis y discernimiento sobre las acciones que emprenderán en el futuro.
Señaló que la Iglesia debe actuar dentro de los marcos legales establecidos en el estado de Coahuila, particularmente en temas relacionados con la protección de menores, adopciones y asistencia social.
El representante de la Iglesia Católica indicó que actualmente se encuentran explorando alternativas y posibilidades a nivel nacional para ofrecer un servicio adecuado y legalmente sustentado a la sociedad.
Adelantó que en las próximas semanas podrían darse a conocer nuevos proyectos o líneas de trabajo orientadas a apoyar a niños, madres de familia, mujeres trabajadoras y personas en situación vulnerable, siempre enfocados en atender necesidades sociales prioritarias de la región.












