Los padres de familia podrían incurrir en omisión de cuidados si permiten que sus hijos lleven a escondidas juguetes bélicos u objetos potencialmente peligrosos a las escuelas, advirtió Edith Hernández Pérez, subprocuradora de la PRONNIF Región Norte, luego del caso registrado en la primaria Vicente Guerrero de Piedras Negras, donde un niño de siete años ingresó con un arma de postas que mostró a sus compañeros.
La subprocuradora señaló que, aunque en este caso se trataba de un objeto que puede confundirse con un arma de fuego, su uso representa un riesgo para otros menores, pues podría ocasionar lesiones y derivar en consecuencias graves. Por ello, llamó a los padres a revisar las mochilas de sus hijos y verificar qué objetos llevan consigo antes de salir de casa.
Hernández Pérez explicó que la responsabilidad de las familias también implica conocer los juguetes y artículos que utilizan los niños en el hogar, así como evitar que los trasladen a los planteles educativos, donde existen reglamentos que restringen el ingreso de este tipo de objetos.
Como parte de las acciones preventivas, la PRONNIF ya realiza pláticas en distintas escuelas y buscará acercarse a la primaria Vicente Guerrero para dialogar con los padres de familia, generar conciencia sobre los riesgos y reforzar la colaboración con los docentes para prevenir situaciones similares.
La subprocuradora reiteró que la supervisión de los adultos es fundamental para evitar que los menores ingresen a las aulas con objetos que puedan poner en peligro a sus compañeros, por lo que insistió en la importancia de mantener una vigilancia constante sobre lo que llevan en sus mochilas sus hijos.










