Tener un hijo en Estados Unidos no significa automáticamente perder la visa. La clave está en determinar si la persona ingresó al país con la intención previamente establecida de dar a luz, explicó el abogado Jorge Salinas Cuéllar, ante los recientes casos de cancelación de visas registrados en la frontera entre Piedras Negras y Eagle Pass.
El abogado de Salinas Cuéllar y Asociados señaló que el criterio que actualmente están revisando con mayor atención las autoridades fronterizas se centra en la intención que tenía la persona al momento de ingresar a Estados Unidos. Por ello, no basta con comprobar que una mujer tuvo un hijo en territorio estadounidense para concluir que incurrió en turismo de maternidad.
Para explicar la diferencia, Salinas Cuéllar planteó una pregunta que, dijo, puede ayudar a las personas a identificar si su caso podría considerarse turismo de parto: “El día anterior al nacimiento de mi hijo, cuando hice mi último ingreso a Estados Unidos, ¿mi intención era ir precisamente a tenerlo allá?”
Si la respuesta es sí, existiría un elemento que podría ser considerado como una entrada premeditada con el propósito de dar a luz en Estados Unidos, lo que representa un uso distinto al permitido por una visa de turismo B1/B2. En cambio, si la persona ingresó por otro motivo y el nacimiento ocurrió posteriormente de manera inesperada, la situación puede ser diferente.
El abogado explicó que, en estos casos, las autoridades pueden solicitar documentos que permitan comprobar cuál era la intención original de la persona. Entre las pruebas pueden encontrarse controles médicos realizados en México, expedientes de embarazo, citas, documentación hospitalaria o incluso reservaciones y boletos que demuestren que el viaje tenía previsto un regreso al país.
De esta manera, la cancelación no tendría que aplicarse de forma generalizada a todas las personas que hayan dado a luz en Estados Unidos, ya que cada caso puede ser analizado de acuerdo con las circunstancias y las evidencias disponibles. Incluso puede existir una situación médica que obligue a una mujer a recibir atención o dar a luz en Estados Unidos sin que ese hubiera sido su propósito al cruzar.
Salinas Cuéllar agregó que, de acuerdo con los casos que ha atendido recientemente, las autoridades han permitido a las personas presentar elementos para explicar que no tenían como objetivo dar a luz en Estados Unidos.
Sobre quienes ya perdieron su visa, el abogado señaló que existe la posibilidad de solicitar nuevamente el documento, aunque el procedimiento dependerá de las causas que originaron la cancelación y de la evaluación que realicen las autoridades estadounidenses.















