Los regidores que se opusieron al incremento de cuatro por ciento para SIMAS dentro de la Ley de Ingresos 2027 consideraron que las condiciones actuales del organismo no respaldaban aplicar un ajuste a sus ingresos, particularmente ante las deficiencias que persisten en los servicios de agua potable y drenaje y la falta de el consejo, disuelto por el alcalde Jacobo Rodríguez. Así lo señaló el regidor del Partido del Trabajo, Juan Carlos Álvarez García, explicó que estos fueron algunos de los argumentos que llevaron a votar en contra de la propuesta.
Álvarez García mencionó que, aunque el índice inflacionario utilizado como referencia puede servir para establecer ajustes en bienes y servicios, en el caso de SIMAS existía además una situación administrativa que debía ser considerada. Sostuvo que, conforme a las disposiciones que regulan al organismo, corresponde al Consejo participar en la proyección de los ingresos para el ejercicio siguiente, por lo que reprobó que se pretendiera incluir el aumento mientras dicho órgano no se encuentra operando.
El regidor señaló que los regidores también tomaron en cuenta las condiciones en que actualmente se presta el servicio. Agregó que continúan las quejas de usuarios por la calidad del agua, fugas de drenaje, trabajos inconclusos, zanjas que permanecen abiertas, algunas de las cuales, afirmó, han representado riesgos para peatones y automovilistas. A ello agregó los reclamos por cobros elevados, consideró que antes de plantear mayores ingresos para el organismo deberían atenderse dichas deficiencias que afectan directamente a los usuarios.
También recordó que la administración municipal había establecido un plazo de 45 días para atender los principales problemas de SIMAS, entre ellos las fallas en agua potable, drenaje y facturación. Sin embargo, sostuvo que las inconformidades continúan y que todavía se presentan recibos que, desde su perspectiva, representan una carga considerable para las familias.
Álvarez García cuestionó además los criterios utilizados para la atención de adeudos y puso como ejemplo el caso del regidor Ricardo Múzquiz, de quien afirmó que presuntamente mantenía un adeudo superior a 260 mil pesos y que habría recibido una supuesta condonación.
El regidor acusó a la administración municipal por el manejo de SIMAS y afirmó que existen irregularidades relacionadas también con factibilidades e incluso con la introducción de servicios de agua y drenaje en diversos fraccionamientos.
Sostuvo que la eliminación del incremento de cuatro por ciento deja en manos del Congreso del Estado la revisión de la propuesta de ingresos para 2027, mientras que los regidores que votaron en contra mantuvieron su postura de que primero deben resolverse las deficiencias del organismo y garantizar mejores condiciones en la prestación de los servicios antes de un incremento al presupuesto.













