Una conocida vendedora de dulces residente de El sector El Edén denunció que SIMAS le facturó más de mil 200 pesos por el servicio de agua, una cantidad que no logra cubrir con los ingresos de su actividad. La comerciante, quien pidió reservar su identidad por temor a ser molestada durante sus ventas, señaló que el personal del organismo atribuyó el cobro a una posible «fuga», sin que hasta ahora le hayan presentado una explicación entendible que justifique el monto.
La afectada relató que acudió a las oficinas de SIMAS para solicitar una revisión y recibió la respuesta de que enviarían personal a su domicilio. Tras la visita, aseguró que los trabajadores no realizaron una inspección a fondo y únicamente le mencionaron que podría existir una fuga de agua, por lo que espera una nueva revisión prometida para este martes.
El caso se une a los reportes de usuarios que han denunciado recibos con cobros elevados, cambios de medidor sin previo aviso y cargos que consideran injustificados. En otros casos, los montos han alcanzado los cuatro mil y hasta cinco mil pesos o más, mientras que la explicación de una posible «fuga» vuelve a aparecer como respuesta del organismo.
Las inconformidades se acumulan en una ciudad que durante los meses de mayor calor enfrentó problemas de desabasto, temperaturas superiores a los 40 grados y reportes de turbidez en el agua. Pese a esas dificultades, los usuarios continúan recibiendo facturas que, en algunos casos, superan por mucho sus posibilidades económicas.
La comerciante dijo temer que, al no poder cubrir el recibo, SIMAS pueda suspenderle el servicio, una preocupación que se suma a la incertidumbre de no contar con una explicación clara sobre el consumo que se le está cobrando.
Mientras los usuarios esperan revisiones que permitan aclarar los cobros, la repetición de casos con montos elevados y la atribución de los consumos a presuntas fugas alimentan la desconfianza hacia el departamento. Las denuncias exhiben la necesidad de que SIMAS explique cómo determina los cargos y entregue resultados verificables de las inspecciones, en lugar de dejar a los ciudadanos con recibos que no pueden pagar y respuestas que no resuelven sus dudas.














