El colapso de un drenaje sanitario en el cruce de las calles Progreso y San Jacobo, en la colonia Tierra y Esperanza, ha deteriorado la calidad de vida de la señora Guadalupe Villarreal, una vecina de 70 años de edad, cuyo domicilio permanece rodeado por aguas negras y fuertes olores que se extienden por varias cuadras del sector.
La fuga de aguas residuales recorre calles como Veracruz, Yucatán, Nuevo León y Sierra San Pedro, afectando a decenas de familias. Desde las recientes lluvias, el problema se ha mantenido sin solución y ha generado acumulación de lodo, malos olores y escurrimientos que dificultan las actividades cotidianas de los habitantes.
Guadalupe Villarreal explicó que la situación ha afectado especialmente a su familia, ya que vive con una hija con discapacidad que necesita salir al exterior para tomar aire, algo que actualmente resulta prácticamente imposible por las condiciones sanitarias del lugar.
Señaló que tanto ella como su esposo padecen frecuentes dolores de cabeza debido a los olores provenientes del drenaje.
La afectada comentó que mantienen puertas y ventanas cerradas durante gran parte del día y evitan utilizar los abanicos, ya que estos introducen el olor de las aguas negras al interior de la vivienda. Incluso, la familia ha dejado de permanecer en la parte frontal de la casa porque el ambiente es insoportable.
«Yo suplico que vengan y arreglen aquí. Ya no soporto», expresó al pedir la intervención de las autoridades.
La septuagenaria indicó que el problema ha sido reportado en diversas ocasiones por los vecinos; sin embargo, la reparación no ha llegado. Ante la falta de respuesta, algunos vecinos han intentado destapar el drenaje por cuenta propia utilizando palos, alambres, piedras y otras herramientas improvisadas, además de retirar lodo y basura acumulada, aunque sin éxito debido al colapso de la línea principal.
Recordó que en una ocasión anterior personal del sistema operador acudió con rapidez después de conocer la condición especial de su hija, pero en esta ocasión la atención ha tardado varios días pese a los constantes reportes realizados por los mismoa vecinos.
Hizo un llamado a las autoridades municipales para que atiendan cuanto antes la problemática, al asegurar que las condiciones en las que viven ya son insoportables.
«Les pido de favor que vengan a arreglar esta calle. Ya no es justo vivir entre estos olores, ya hasta he pensado en irme de mi casa mientras solucionan el problema», concluyó la afectada.












