El Instituto Nacional Electoral modificó nuevamente su identidad visual y sustituyó la paleta de colores lila que había aprobado apenas unas semanas atrás por una nueva gama en la que predomina el gris.
La modificación fue aprobada el 24 de septiembre por la Junta General Ejecutiva del INE y comenzó a aplicarse este 25 de septiembre. La nueva identidad contempla distintas tonalidades de gris, además de beige, blanco y negro.
De acuerdo con la explicación del organismo, la elección del gris busca reforzar visualmente los principios de neutralidad e imparcialidad que corresponden al Instituto como autoridad electoral.
El cambio ocurre poco después de que, el 9 de septiembre, la propia Junta General Ejecutiva había aprobado una actualización de la identidad institucional con predominio de tonos lila y violeta.
La modificación generó cuestionamientos y llevó a la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, a plantear públicamente la necesidad de revisar nuevamente la paleta para evitar que los colores institucionales pudieran asociarse con algún partido político o actor electoral.
El INE contempla una aplicación gradual de la nueva imagen en sus oficinas, materiales y comunicaciones, por lo que el cambio no implica necesariamente la sustitución inmediata de todos los elementos que actualmente llevan la identidad anterior.
Así, en menos de un mes, el organismo electoral pasó de una identidad con predominio del rosa, a una propuesta en tonos lila y finalmente a una nueva paleta encabezada por el gris.















