Los locatarios del Mercado Zaragoza mantienen firme su exigencia de destituir al administrador Jesús Muñoz, luego de entregar a autoridades municipales un escrito respaldado con firmas para solicitar su salida del cargo, al considerar que las inconformidades por presuntos malos tratos, ofensas y actitudes de hostigamiento hacia comerciantes, principalmente mujeres, han llegado a un límite.
Héctor Portillo, presidente de la Unión de Locatarios del Mercado Zaragoza, informó que fueron recibidos por autoridades de la Presidencia Municipal, particularmente el secretario del Ayuntamiento Daniel Aguilar, donde formalizaron nuevamente la petición y entregaron las firmas que respaldan la solicitud.
Señaló que esperan que el municipio dé seguimiento al procedimiento correspondiente y emita una resolución sobre la permanencia del administrador.
Portillo explicó que la petición de la Unión de Locatarios se concentra específicamente en la destitución de Muñoz por las inconformidades acumuladas durante su gestión, mientras que las acusaciones relacionadas con amenazas y otros hechos denunciados por una comerciante son atendidas de manera independiente ante la Fiscalía General del Estado.
Aseguró que los comerciantes han sido atendidos por las autoridades municipales y que existe disposición para escuchar sus planteamientos, por lo que confían en que las pruebas y documentos presentados sean considerados para tomar una decisión. Reiteró que la organización no busca un conflicto con el Ayuntamiento, sino que se aplique el procedimiento correspondiente ante las quejas existentes.
Los locatarios sostienen que las diferencias con el administrador se han prolongado y que la situación afecta la convivencia dentro del mercado. Por ello, insistieron en que su postura no ha cambiado y continuarán solicitando su separación del cargo hasta obtener una respuesta formal.
Portillo agregó que anteriormente no habían enfrentado problemas de esta magnitud con otros administradores del inmueble y consideró necesario recuperar un ambiente de respeto y tranquilidad entre quienes trabajan diariamente en el Mercado Zaragoza.














