La decisión de no ampliar por 16 años la vigencia del T-MEC mantiene incertidumbre para los inversionistas y podría reducir la llegada de nuevas empresas a México, señaló el comerciante y economista Héctor Rodríguez López.
La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de no respaldar una extensión de 16 años para el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha generado preocupación entre especialistas, quienes consideran que la incertidumbre podría afectar la llegada de nuevas inversiones al país.
Aunque el acuerdo comercial permanecerá vigente hasta 2036, el comerciante y economista Héctor Rodríguez explicó que el esquema de revisiones periódicas reduce la certeza que requieren las empresas para realizar inversiones de largo plazo. Señaló que este tipo de proyectos suelen recuperarse en periodos de entre 10 y 20 años, por lo que un escenario donde las condiciones comerciales puedan modificarse con frecuencia desincentiva la instalación de nuevas industrias.
Indicó que la falta de certidumbre puede provocar que algunas empresas pospongan sus proyectos de expansión o decidan invertir en otros países, afectando el crecimiento económico y la generación de empleos. Agregó que esta situación es resultado de una negociación que, a su juicio, no logró brindar las condiciones de estabilidad que esperaba el sector empresarial.
Rodríguez López señaló que las principales repercusiones se reflejarían en la disminución de oportunidades laborales, especialmente para los jóvenes que cada año egresan de las universidades y buscan incorporarse al mercado de trabajo, además de un crecimiento económico más lento y menores posibilidades de mejorar los salarios.
En el caso de Piedras Negras, comentó que en los últimos años no han llegado empresas de gran tamaño que impulsen significativamente el empleo. Aunque se han instalado pequeños y medianos negocios, estos generan un número reducido de plazas laborales y, en muchos casos, no requieren personal altamente especializado.
Aclaró que el panorama no representa un colapso para la economía nacional, ya que México mantiene un mercado interno sólido y continuará recibiendo algunas inversiones. Sin embargo, advirtió que mientras persista la incertidumbre sobre las reglas del T-MEC, será más difícil atraer proyectos de gran escala que impulsen el desarrollo económico y la creación de empleos bien remunerados.












