Las recientes lluvias registradas en el norte de Coahuila transformaron el panorama del Río San Rodrigo, que después de permanecer durante varios años con niveles mínimos e incluso con tramos prácticamente secos, hoy vuelve a mostrar un caudal considerable a la altura del ejido El Moral, ofreciendo una imagen muy distinta a la que dejó la prolongada sequía.
Durante el periodo comprendido entre 2022 y 2024, el afluente registró algunos de los niveles más bajos de los últimos años, consecuencia de la falta de precipitaciones que afectó a gran parte de la región norte del estado. En diversos sectores, el cauce permaneció con escurrimientos mínimos, mientras que en otros prácticamente desapareció el flujo superficial.
El incremento del caudal es resultado de las lluvias registradas recientemente en la región, cuyos escurrimientos permitieron la recuperación del río y devolvieron movimiento al agua en uno de los principales afluentes del Río Bravo.
El Río San Rodrigo nace en las Serranías del Burro, en el municipio de Zaragoza, atraviesa comunidades como Agrícola y El Remolino, continúa por los municipios de Jiménez y Piedras Negras y finalmente desemboca en el Río Bravo.
En los últimos años además de la sequía, especialistas y habitantes han señalado que la extracción de material pétreo en la parte baja del cauce también ha contribuido al deterioro de este importante ecosistema.
Aunque la recuperación aún depende de que continúen las lluvias en la cuenca, el cambio observado en El Moral representa un respiro para el entorno natural de la región y refleja el impacto positivo que han dejado las precipitaciones registradas durante las últimas semanas.











