En plena canícula y con temperaturas que han superado los 40 grados Celsius, Piedras Negras continúa enfrentando problemas en el suministro de agua potable, con nuevos cortes registrados en distintos sectores de la ciudad, pese a que el calor extremo incrementa la necesidad del vital líquido. La situación se mantiene mientras la ciudad ha figurado durante los últimos días entre las localidades con las temperaturas más elevadas del país, alcanzando este martes los 41.8 grados Celsius, de acuerdo con registros del Servicio Meteorológico Nacional.
El calor extremo no ha dado tregua a los habitantes, pero tampoco se ha logrado normalizar por completo el servicio de agua. Este miércoles, SIMAS informó que fue necesario suspender temporalmente el bombeo del tanque 28 de Junio para realizar trabajos de reparación de una fuga localizada en la calle Hervey González, en la colonia Hidalgo.
De acuerdo con el comunicado difundido por el organismo, encabezado por su vocero Alexis González, en coordinación con el alcalde Jacobo Rodríguez, los trabajos requerirían aproximadamente dos horas, periodo durante el cual se interrumpió el suministro en 28 de Junio, Juárez, Buena Vista Norte, Buena Vista Sur, Hidalgo, Vista Hermosa, Infonavit, Las Torres, San Luis, Loma Bonita, Privada Loma Bonita, Central y Hacienda Escondida.
La nueva suspensión ocurre cuando Piedras Negras atraviesa una de las etapas de mayor demanda de agua del año debido a las altas temperaturas. Para los habitantes, cada interrupción representa una dificultad adicional para enfrentar jornadas en las que el termómetro supera los 40 grados, especialmente para adultos mayores, niños y personas que realizan actividades al aire libre.
El problema del agua, no ha podido quedar solucionado al cien por ciento. Los cortes, bajas presiones, interrupciones y reportes de falta de suministro se han presentado de manera recurrente en diferentes sectores, la problemática está próxima a cumplir un mes sin que se alcance una estabilidad completa del servicio.
Ante cada nueva suspensión, habitantes cuestionan la planeación de las reparaciones y preguntan si trabajos de mantenimiento de este tipo podrían programarse durante horarios nocturnos o en temporadas con temperaturas menos extremas, con el objetivo de reducir las afectaciones a la población.
El reclamo adquiere mayor relevancia debido a que la falta de agua ocurre precisamente durante una temporada en la que el líquido resulta indispensable para la hidratación, las actividades domésticas y para enfrentar las condiciones de calor extremo que prevalecen en la ciudad.
El escenario también ha generado inquietud sobre las nulas acciones implementadas por el municipio para proteger a la población de las altas temperaturas. Hasta el momento, no se han observado campañas municipales enfocadas específicamente en mitigar los efectos del calor extremo, como puntos permanentes de hidratación, distribución de agua, espacios de recuperación o apoyo para personas que permanecen durante varias horas bajo el sol.
La falta de este tipo de medidas representa una preocupación principalmente para trabajadores de la construcción, comerciantes,y repartidores, personal de servicios y otras personas que desarrollan sus actividades al aire libre y que deben enfrentar las altas temperaturas.












