De acuerdo con su versión, la multa más reciente le fue aplicada por elementos de Tránsito y Vialidad bajo el argumento de exceso de dimensiones, debido a que la escalera que utiliza para realizar instalaciones y servicios sobresalía aproximadamente entre 70 y 80 centímetros de la unidad.
Rodríguez Villa explicó que al solicitar a los agentes una explicación específica sobre la infracción y los límites permitidos por el reglamento, no recibió una respuesta clara.
Según contó, los oficiales únicamente le indicaron que cualquier objeto que sobresalga de la unidad puede ser motivo de sanción.
El trabajador señaló que ya ha cubierto el pago de dos multas, cuyo monto acumulado ronda entre los 700 y 750 pesos, sin embargo, insistió en que su inconformidad no está relacionada con el dinero, sino con la manera en que se aplican los criterios de vigilancia y sanción en la ciudad.
Aseguró que, como ciudadano y contribuyente, está dispuesto a cumplir con las disposiciones legales, siempre y cuando las autoridades actúen con imparcialidad y hagan valer las mismas reglas para todos.
Tras exponer el caso de las multas recibidas, Rodríguez Villa cuestionó la actuación de algunos elementos de Tránsito y Vialidad, a quienes acusó de carecer de capacitación suficiente para interpretar y aplicar correctamente el reglamento.
Indicó que diariamente observa situaciones que, a su juicio, representan infracciones más evidentes y que, sin embargo, no son atendidas por las autoridades.
Entre los ejemplos que mencionó se encuentran unidades de la Comisión Federal de Electricidad que transportan escaleras en la parte superior de los vehículos y que sobresalen incluso más de un metro, sin que reciban sanciones o llamados de atención.
Señaló también a vehículos de empresas de telecomunicaciones, particularmente aquellos utilizados para la instalación de servicios de internet, los cuales también trasladan escaleras que exceden las dimensiones de las unidades, incluso en vehículos pequeños que aumentan el riesgo de accidentes y que, según dijo, pueden representar peligro para otros automovilistas.
Otro de los casos que cuestionó fue el de las retroexcavadoras y maquinaria pesada que circulan por calles de la ciudad, afirmó que se ha documentado sobre el tema y que este tipo de equipos deberían ser trasladados mediante plataformas especiales, por lo que considera incorrecto que recorran libremente las vialidades sin ser intervenidos por las autoridades.
Además, denunció la existencia de talleres mecánicos que invaden espacios públicos al mantener vehículos estacionados sobre banquetas, calles y avenidas mientras son reparados, según comentó, algunos de estos negocios llegan a ocupar cuadras completas sin que se apliquen las sanciones debidas.
Rodríguez Villa aseguró que durante sus recorridos de trabajo por distintos sectores de la ciudad ha documentado con fotografías y videos numerosos casos de vehículos mal estacionados, maquinaria sin placas y unidades que presuntamente incumplen disposiciones de tránsito, sin que exista actuación por parte de la autoridad.
El ciudadano también criticó lo que considera un trato preferencial hacia dependencias gubernamentales.
Como ejemplo, señaló que frecuentemente pueden observarse vehículos oficiales estacionados en zonas prohibidas alrededor de la Presidencia Municipal, incluyendo unidades de Protección Civil, Bomberos y otras corporaciones que permanecen sobre líneas rojas o fuera de los espacios autorizados.
Indicó que resulta contradictorio que en ese mismo sector se apliquen multas a ciudadanos particulares mientras vehículos oficiales permanecen estacionados en lugares indebidos sin recibir sanción alguna.
“Lo único que pido es trato parejo. Si la ley se va a aplicar, que se aplique para todos. No estoy molesto por la multa; estoy molesto porque parece que para algunos sí existe el reglamento y para otros no”, expresó.
Rodríguez Villa manifestó además su preocupación por la falta de uniformidad en los criterios de actuación de los agentes, señalando que en ocasiones ciertas conductas son sancionadas y en otras pasan completamente desapercibidas.
Dijo esperar que los recientes cambios dentro de la corporación de Tránsito y Vialidad, como la llegada de nuevos mandos, permitan corregir estas situaciones y generar una aplicación más justa y transparente de los reglamentos municipales.
“El problema no son los 700 pesos que ya pagué. El problema es que las reglas deben ser iguales para todos. Si yo cumplo y pago mis multas, también espero que quienes cometen las mismas o mayores faltas sean tratados de la misma manera”, concluyó.













