El alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, reconoció este jueves que la crisis del drenaje sanitario en la ciudad no tiene solución a corto plazo y aseguró que “los problemas con el SIMAS van a seguir saliendo durante toda la administración, ésta y la siguiente”, mientras simultáneamente confirmó públicamente sus aspiraciones para reelegirse y posteriormente buscar la gubernatura de Coahuila. Las declaraciones ocurrieron durante la conferencia matutina, donde se abordó nuevamente el socavón reaparecido en la colonia Bravo y las fallas constantes en el sistema de aguas negras.
Rodríguez admitió que el municipio enfrenta una problemática estructural severa y señaló que no existe siquiera un censo total de la red colapsada. El deterioro incluye brotes de aguas negras en sectores como Lázaro Cárdenas, Periodistas, González y la Ruta Fiscal, además de socavones en distintos puntos de la ciudad. De acuerdo con el propio Plan Municipal de Desarrollo, son alrededor de 500 kilómetros de tuberías dañadas o colapsadas. Aunque durante campaña el tema del agua y drenaje fue uno de los principales ejes de sus críticas a gobiernos anteriores y una de sus principales promesas políticas, ahora el alcalde sostiene que la crisis se prolongará durante años y atribuyó parte de los problemas a limitaciones presupuestales y conflictos con el Estado.
Más adelante, al ser cuestionado sobre su futuro político, Jacobo respondió: “Claro que me quiero reelegir y algún día voy a levantar la mano para ser gobernador”. La declaración contrastó con el panorama descrito previamente sobre los servicios básicos municipales, particularmente el drenaje y agua potable, donde hasta ahora no existe un plazo concreto para resolver integralmente el problema. En lugar de anunciar un programa definitivo o metas calendarizadas para abatir el colapso sanitario, Rodríguez centró buena parte de su discurso en confrontaciones políticas con el Gobierno del Estado y en sus propias aspiraciones electorales.













