Comerciantes de la Ruta Fiscal continúan enfrentando pérdidas económicas debido a los encharcamientos y brotes de aguas residuales que persisten desde hace casi tres semanas en distintos puntos de esta vialidad, sin que hasta ahora se concrete una solución al problema. Las condiciones han reducido el flujo de clientes, principalmente para los negocios dedicados a la venta de alimentos, cuyos propietarios aseguran que sus ingresos han disminuido considerablemente.
Los principales puntos afectados se localizan en los cruces de la Ruta Fiscal con Paseo de la Ronda, calle Segunda y calle San Martín en el tramo cercano a la colonia Harold Pape, además del tramo cercano a Nezahualcóyotl. En este último sector, el agua que emerge de las alcantarillas ha generado nuevos encharcamientos que se extienden hacia la vialidad y los establecimientos comerciales.
La situación también ha provocado daños en el pavimento, particularmente en el área de San Martín, donde los baches representan un riesgo para los automovilistas que circulan por el lugar. El deterioro de la superficie y la presencia constante de aguas contaminadas complican tanto el tránsito como el acceso de clientes a los negocios.
Enriqueta Jiménez, comerciante de alimentos en el sector, afirmó que el problema permanece sin cambios y que las condiciones incluso han empeorado. Señaló que el olor a drenaje y el agua acumulada han afectado directamente sus ventas.
De acuerdo con la comerciante, durante una jornada había recibido apenas cuatro o cinco pedidos, cuando anteriormente registraba una mayor actividad. Aseguró que la reducción de ingresos comienza a representar un problema para cubrir gastos básicos de sus negocios, como los servicios de agua y electricidad.
Jiménez explicó que anteriormente expuso la situación ante el regidor Juan Carlos Hernández, quien posteriormente gestionó la intervención de Alexis González, vocero del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS).
El vocero acudió al sitio para revisar las condiciones y tomar fotografías. Según relató la comerciante, durante esa visita se le informó que se enviaría una pipa para realizar labores de limpieza y ayudar a disminuir los malos olores; sin embargo, afirmó que el compromiso no se concretó.
El propio vocero de SIMAS ha atribuido el problema a los trabajos que se realizan en la calle Industrial, en la colonia CROC; sin embargo, testigos de la zona aseguran que las labores permanecen prácticamente paralizadas o avanzan con lentitud, por lo que no se observa una solución cerca para el problema.
Para los comerciantes, la principal preocupación ya no es únicamente el deterioro de la vialidad, sino el impacto que la falta de solución está teniendo sobre sus ingresos. Mientras los trabajos avanzan lentamente y los brotes de aguas residuales continúan apareciendo, los establecimientos permanecen expuestos a malos olores, agua contaminada, dificultades de acceso y una menor afluencia de consumidores.














