El abuso de sustancias como el cristal puede provocar alteraciones en la percepción de la realidad, alucinaciones y celos infundados que agravan los conflictos de pareja y pueden aumentar el riesgo de conductas violentas, advirtió Óscar Arce Reyna, director del centro de rehabilitación Cristo Rompe las Cadenas, al ser cuestionado sobre el presunto feminicidio ocurrido este martes en la colonia Praderas de Piedras Negras, donde una mujer de 35 años perdió la vida tras ser atacada presuntamente por su pareja.
El responsable del centro explicó que entre las señales asociadas al consumo frecuente de esta droga se encuentran los cambios repentinos de carácter, la agresividad, el insomnio y las alteraciones en la convivencia familiar. Agregó que algunas personas desarrollan celopatía, una conducta caracterizada por sospechas constantes e infundadas de infidelidad, que puede acompañarse de percepciones distorsionadas de lo que sucede a su alrededor.
Al ser consultado sobre si el consumo de drogas pudo influir en el caso registrado en Praderas, Arce Reyna señaló que ha conocido testimonios de personas que, bajo los efectos de estas sustancias, aseguran escuchar voces que les ordenan agredir a familiares. Sin embargo, determinar si el consumo estuvo relacionado con el homicidio corresponde a las autoridades, a partir de las investigaciones y las pruebas disponibles.
El director también advirtió que los cambios de conducta pueden continuar cuando una persona suspende el consumo, periodo en el que pueden presentarse depresión, ansiedad, aislamiento y conflictos con su entorno. Por ello, señaló que es importante no ignorar las señales de alerta ni atribuirlas únicamente a problemas de carácter o discusiones familiares.
Entre los indicios que deben llamar la atención de los familiares mencionó la falta de sueño, la pérdida de apetito, pasar las noches deambulando, el aumento de la irritabilidad y las acusaciones recurrentes de infidelidad sin fundamentos. Cuando estas conductas aparecen, recomendó buscar atención profesional para evaluar el consumo y determinar el tratamiento necesario.
Óscar Arce Reyna llamó a las familias a reconocer el problema y buscar ayuda desde las primeras señales, en lugar de esperar a que la situación se agrave. También reiteró que el centro Cristo Rompe las Cadenas ofrece apoyo a personas que enfrentan problemas de adicción, aunque subrayó la importancia de recurrir a profesionales de la salud cuando existen alteraciones importantes de la conducta o riesgos de violencia.















