El temor de turistas estadounidenses a enfrentar problemas migratorios al regresar a su país mantiene preocupados a los comerciantes del Mercado Zaragoza, quienes esperan que la llegada de visitantes durante noviembre, diciembre y la primera mitad de enero permita mejorar las ventas, luego de meses de actividad económica complicada.
Héctor Portillo, presidente de la Unión de Locatarios del Mercado Zaragoza, señaló que se percibe que algunos visitantes han optado por no cruzar a Piedras Negras ante la incertidumbre que han generado las políticas migratorias del gobierno estadounidense, incluso cuando cuentan con documentos en regla. Esta situación, afirmó, representa un golpe económico para los negocios que dependen de la llegada de turistas.
El temor al que se refiere el dirigente comercial se relaciona con las revisiones migratorias más estrictas en los cruces fronterizos y la posibilidad de enfrentar complicaciones con sus documentos. En agosto pasado usuarios de los puentes internacionales reportaron preocupación por inspecciones de visas de turista y posibles sanciones migratorias, lo que habría llevado a algunas personas a reducir sus cruces.
El dirigente explicó que el turismo médico representa una de las principales actividades que atraen a visitantes estadounidenses al mercado. Personas que acuden a consultas dentales, con internistas o especialistas en enfermedades renales aprovechan su estancia para comer, comprar paletas, té y otros productos, lo que genera movimiento para los distintos establecimientos.
Portillo recordó que el Mercado Zaragoza ha sido durante décadas un punto de encuentro para los visitantes estadounidenses, pero consideró que su presencia ha disminuido considerablemente. Por ello, los locatarios mantienen la esperanza de que durante las fiestas de noviembre y diciembre aumente la llegada de personas que vienen a visitar a sus familiares, así como de quienes cruzan por motivos médicos o recreativos.
El presidente de los locatarios señaló que la situación económica ha sido difícil y que el cierre de año representa una oportunidad para recuperar parte de las ventas perdidas. No obstante, reconoció que las expectativas están sujetas a que mejore la confianza de los visitantes para cruzar la frontera y que la llegada de turistas permita reactivar la actividad comercial del Mercado Zaragoza.











