La presidenta, Claudia Sheinbaum, condenó este miércoles la violenta detención ocurrida el pasado fin de semana en Santa Ana, California del migrante mexicano, Narciso Barranco, por parte de agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos.
Afirmó que el Consulado de Los Ángeles actuó de manera inmediata y se puso en contacto con el mexicano agredido, sin antecedentes penales y con más de 31 años de residir en Estados Unidos.
«Es una injusticia. Las mexicanas y los mexicanos que viven en Estados Unidos, los migrantes, porque no solo son mexicanos, son personas que se fueron a Estados Unidos por necesidad que han hecho su vida allá; que son mexicanos y estadounidenses al mismo tiempo, aunque no tengan el papel de la nacionalidad, por que han aportado a Estados Unidos toda su vida», expresó Sheinbaum en la mañanera de hoy.
Destacó que inclusive los hijos del mexicano Narciso Barranco forman parte del Ejército de Estados Unidos. «Nosotros vamos a seguir defendiendo a nuestras hermanas y hermanos allá», subrayó.
La violenta detención de Narciso Barranco en Santa Ana, California, causó indignación entre la comunidad latina en Estados Unidos al viralizarse imágenes donde el connacional es sometido por agentes del ICE con gas pimienta y golpes en la cabeza al ser arrestado mientras realizaba trabajos de jardinería al exterior de una cafetería.
La Cancillería Mexicana confirmó que el señor Barranco estaba en trámite para obtener su residencia legal en Estados Unidos. Sus familiares acusaron ayer una dislocación de hombre debido a la golpiza propinada por los agentes del ICE.
«Me siento enojado, muy triste, no creo que sea justo», mencionó su hijo, el militar estadounidense, Alejandro Barranco.















