Una publicación realizada por Jacobo Rodríguez en junio de 2024, cuando aún no era alcalde, contrasta con el discurso que ha sostenido ahora en su administración tras las recientes inundaciones en Piedras Negras, donde pasó de señalar el abandono de los arroyos a minimizar su impacto.
A un año de distancia, las declaraciones de Jacobo Rodríguez sobre el estado de los arroyos de la ciudad exhiben un cambio de postura. El 18 de junio de 2024, horas antes del impacto de una tormenta tropical, publicó fotografías del Arroyo El Soldado invadido por maleza y escribió: “Ojalá el municipio actúe rápido”, responsabilizando a la administración de entonces por la falta de limpieza preventiva.
Sin embargo, tras las inundaciones registradas esta semana, el alcalde ha sostenido en sus conferencias matutinas que la cantidad de lluvia fue extraordinaria y que “nada pudo haber evitado” los daños sufridos en diversas colonias. Además, insiste en que la solución definitiva depende de grandes obras de drenaje pluvial cuya ejecución sería con recursos del Gobierno del Estado.
El contraste ha sido señalado por ciudadanos en redes sociales que recuerdan que durante meses solicitaron la limpieza de arroyos y cauces naturales. Incluso antes de las lluvias, vecinos advirtieron sobre la acumulación de maleza, basura y obstrucciones en distintos puntos de la ciudad. No obstante, el alcalde llegó a minimizar esos señalamientos y sostuvo que la limpieza de arroyos no habría evitado una inundación de la magnitud registrada.
A ello se suma que en la actual administración no se destinó presupuesto municipal para obras de drenaje pluvial. Fue hasta después de la tormenta cuando el gobierno local comenzó a plantear proyectos, recorridos técnicos y asambleas vecinales para analizar posibles soluciones en sectores como Vista Hermosa, Argentinas, Valle del Norte, Hacienda La Luna, El Edén y Malvinas.
En sus recientes declaraciones, Rodríguez reconoció que la ciudad debe contar con drenajes pluviales en las colonias afectadas, pero dijo que se trata de obras costosas que requieren recursos extraordinarios, que pretende que sean aportados por el Gobierno del Estado.
El alcalde utilizó hace un año el estado de los arroyos como evidencia de una falta de prevención municipal y exigió una actuación inmediata. Hoy, frente a un escenario similar, sostiene que las lluvias habrían provocado daños independientemente de las condiciones de los cauces y centra su discurso en la ausencia de recursos para resolver el problema; a pesar de que ya se destinaron 80 millones de pesos en conciertos, la feria y celebraciones como la del Grito del año pasado.
Las imágenes publicadas por Rodríguez en 2024 y sus declaraciones recientes evidencian la diferencia entre las exigencias formuladas desde la oposición y las explicaciones ofrecidas ahora desde su gobierno municipal.












