La problemática por el colapso del sistema de drenaje sanitario continúa agravándose en distintos sectores de Piedras Negras, donde vecinos denuncian brotes constantes de aguas residuales, malos olores y riesgos sanitarios derivados del deterioro de la red subterránea.
De acuerdo con estudios técnicos sobre la infraestructura hidráulica de la ciudad, aproximadamente el 67 por ciento de la red principal de drenaje y tuberías subterráneas presenta daños severos debido a su antigüedad y al desgaste acumulado durante décadas.
Se estima que, de los 750 kilómetros de red combinada de agua potable y drenaje existentes en Piedras Negras, al menos 500 kilómetros requieren reemplazo inmediato ante las malas condiciones en las que operan actualmente.
Hace apenas unos días, habitantes de la colonia Roma exhibieron públicamente las condiciones insalubres que padecen a consecuencia de un drenaje completamente colapsado sobre la calle Periodistas y Adolfo López Mateos.
Las aguas negras han invadido varias cuadras del sector, generando enormes encharcamientos de residuos sanitarios y olores insoportables.
La situación afecta directamente a estudiantes de la Escuela Secundaria Benito Juárez y del jardín de niños Severino Calderón.
En el caso de la secundaria, alumnos deben caminar literalmente sobre aguas residuales para poder ingresar a clases, mientras que madres de familia que acuden al kínder enfrentan las mismas condiciones al momento de dejar a sus hijos en el plantel.
Además del riesgo sanitario, vecinos advierten sobre la proliferación de mosquitos y bacterias que podrían derivar en enfermedades gastrointestinales, infecciones y otros problemas de salud.
Cansados de la falta de solución, habitantes del sector señalaron que buscarán acudir a instancias estatales, entre ellas la Secretaría del Medio Ambiente en Coahuila, para exigir atención inmediata.
Ahora, otro foco rojo surgió en la colonia Acoros, donde residentes denunciaron un nuevo drenaje colapsado que continúa derramando aguas residuales pese a haber sido reportado desde hace varios días.
El problema se origina en una alcantarilla ubicada en el cruce del bulevar Mar de Cortés y calle Sabal, donde el sistema sanitario colapsó y comenzó a formar lagunas de aguas negras que recorren varias vialidades.
Las corrientes contaminadas avanzan por calles como Olmo y Juan de la Barrera, extendiéndose por diversas cuadras hasta llegar a la calle Doctor Armando Treviño, donde finalmente desembocan en un arroyo cercano.
Habitantes aseguran que la fuga lleva aproximadamente cinco días activa y que, a pesar de los múltiples reportes realizados, ninguna cuadrilla ha acudido a solucionar el problema.
Señalan que las afectaciones alcanzan no solo a decenas de familias, sino también a comerciantes y visitantes del área de “las pulgas de la Lear”, quienes deben soportar fuertes olores y convivir diariamente con el foco de infección.
Los residentes sostienen que este tipo de situaciones se ha vuelto cada vez más frecuente en distintos sectores de la ciudad, donde las lagunas de aguas residuales permanecen durante días o incluso semanas sin atención inmediata.
En medio de las críticas ciudadanas, recientemente el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, declaró que los problemas en el drenaje continuarán durante la presente administración e incluso en la siguiente, situación que generó inconformidad entre habitantes afectados.
Las declaraciones también han sido señaladas como contradictorias, debido a que previamente el edil había responsabilizado de las fallas al entonces gerente de SIMAS Piedras Negras, Lorenzo Menera, quien posteriormente fue removido y suspendido del cargo por presuntamente no entregar resultados satisfactorios.
Antes de la salida del funcionario, el propio alcalde había señalado que los problemas de drenaje disminuirían una vez que se realizara el cambio en la paramunicipal y que el municipio asumiera mayor control en la operación del organismo operador del agua.
Sin embargo, vecinos aseguran que la situación continúa igual o incluso peor, ya que las fugas, colapsos sanitarios y brotes de aguas negras siguen apareciendo en distintas colonias sin recibir atención inmediata, mientras las calles permanecen contaminadas y el riesgo para la salud pública aumenta día con día.














