Casi 159 millones de brasileños acuden este domingo a las urnas para elegir presidente, en una elección marcada por la polarización entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato no consecutivo, mientras Flávio Bolsonaro intenta devolver a la derecha brasileña al poder y mantener vigente el movimiento político de su padre.
Los dos candidatos votaron durante la mañana de este domingo. Lula acudió a las urnas en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, mientras Flávio Bolsonaro votó en Río de Janeiro.
La contienda llega a la jornada electoral prácticamente definida entre ambos candidatos. La encuesta Datafolha publicada en la víspera ubicó a Lula con 45 por ciento de los votos válidos y a Flávio Bolsonaro con 42 por ciento, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales.
El escenario apunta a una segunda vuelta el 25 de octubre, ya que ninguno de los dos aparece con posibilidades claras de superar por sí solo el 50 por ciento de los votos válidos. Las encuestas también muestran una disputa cerrada para un eventual balotaje.
Además de la Presidencia, los brasileños votan por integrantes de la Cámara de Diputados, el Senado y los gobiernos estatales, por lo que los resultados determinarán también el margen de maniobra política que tendrá el próximo gobierno.
La elección es observada con especial atención en América Latina, debido al peso político y económico de Brasil y al contraste entre los dos principales proyectos: la continuidad de Lula en la izquierda y el regreso de la corriente de derecha asociada con Jair Bolsonaro.
El Tribunal Superior Electoral informó que la divulgación oficial de resultados comenzará a partir de las 17:00 horas, tiempo de Brasilia.












