La posibilidad de que Estados Unidos elimine el cambio de horario estacional ha generado interés en ambos lados de la frontera, luego de que la Cámara de Representantes aprobó el pasado 14 de julio el Sunshine Protection Act, iniciativa que propone mantener de forma permanente el horario de verano y poner fin a los ajustes de reloj que se realizan dos veces al año.
El proyecto fue avalado con una amplia mayoría de 308 votos a favor y 117 en contra; sin embargo, aún debe ser discutido y aprobado por el Senado estadounidense. En caso de recibir el visto bueno de la Cámara Alta, pasará al presidente Donald Trump para su promulgación, por lo que todavía no existe ningún cambio oficial en los horarios de Estados Unidos.
Para la frontera norte de México, la eventual aprobación definitiva tendría un impacto relevante. Municipios como Piedras Negras, Acuña, Nuevo Laredo, Ciudad Juárez y Tijuana mantienen actualmente un esquema de horarios diseñado para permanecer sincronizados con las ciudades estadounidenses vecinas, facilitando el comercio internacional, los cruces fronterizos, el transporte, las operaciones aduaneras y las actividades de miles de trabajadores y estudiantes que cruzan diariamente la frontera.
Especialistas consideran que, si Estados Unidos adopta de manera permanente el horario de verano, el Gobierno de México tendría que analizar si modifica nuevamente la Ley de los Husos Horarios para conservar esa sincronización.
Por ahora, las autoridades estadounidenses no han realizado ningún cambio en la aplicación del horario. La propuesta continúa su proceso legislativo en el Senado, mientras que las ciudades fronterizas permanecen atentas a una decisión que, de concretarse, podría obligar a ambos países a coordinar nuevamente sus políticas de husos horarios.













