El exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, permanece en prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial en su contra por su presunta participación en delitos relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa. La Fiscalía General de la República (FGR) lo señala por desaparición forzada y obstrucción de la justicia, a partir de una investigación centrada en el posible ocultamiento o destrucción de evidencia de aquella noche en Iguala.
Durante la audiencia realizada el viernes 7 de agosto, un juez de control determinó mantener al exmandatario bajo prisión preventiva y fijó para el próximo miércoles 12 de agosto la audiencia en la que se definirá si es vinculado a proceso. La acusación sostiene que durante su administración se habrían girado instrucciones para eliminar grabaciones de cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Iguala, registros que podrían aportar información sobre la detención de uno de los autobuses en los que viajaban los normalistas.
Aguirre Rivero ha rechazado las acusaciones y sostiene que no tuvo responsabilidad en la desaparición de los estudiantes ocurrida la noche del 26 de septiembre de 2014. El exgobernador dejó el cargo en octubre de ese año, en medio de la crisis generada por el caso, y ahora enfrenta por primera vez una acusación penal directamente relacionada con la presunta eliminación de evidencia. La audiencia del 12 de agosto será determinante para establecer si el proceso judicial continúa formalmente en su contra.












