Tras las recientes quejas de ciudadanos por la mala calidad del agua que llega a sus hogares, la cual describen como «chocolatosa», el exgerente de SIMAS Piedras Negras, Lorenzo Menera, respondió a los señalamientos que en su momento derivaron en su destitución, asegurando que fue responsabilizado injustamente por la turbidez del suministro y que todo obedeció a una estrategia política impulsada desde la administración municipal.
Menera sostuvo que durante su gestión el organismo realizó tres estudios de calidad que, según afirmó, acreditaban que el agua cumplía con los parámetros establecidos por las normas nacionales e internacionales.
Agregó que la actual inconformidad ciudadana demuestra que el problema no estaba relacionado con su desempeño, sino con las crecientes del Río Bravo, las cuales incrementan de forma natural la cantidad de sedimentos que llegan a la planta potabilizadora.
El exfuncionario también cuestionó los compromisos asumidos por el gobierno municipal para mejorar el servicio. Recordó que se prometió resolver el problema de la calidad del agua en un plazo de 40 días y emprender la limpieza de las cisternas de la ciudad, acciones que, aseguró, siguen sin cumplirse.
Menera rechazó las versiones de que pretende regresar a SIMAS o buscar un cargo de elección popular, y señala que su interés continúa siendo denunciar los actos de corrupción de la actual administración y defender el trabajo que, dijo, realizó al frente del organismo operador.
Lorenzo Menera adelantó que en los próximos días presentará una investigación entorno a el alcalde Jacobo Rodríguez elaborada por él mismo sobre presuntas irregularidades dentro de la administración municipal. Afirmó que cuenta con pruebas que respaldan sus señalamientos y aseguró que, como en otras investigaciones realizadas anteriormente, los resultados evidenciarán las malas conductas realizadas por parte de el edil.















