El Heraldo de México expuso a nivel nacional una presunta red de triangulación familiar que estaría operando dentro del Ayuntamiento de Piedras Negras, Coahuila, bajo el mando indirecto de Jacobo Rodríguez Santos, padre del actual alcalde, quien, según diversas voces ciudadanas, sería el verdadero operador político y administrativo del municipio.
La investigación fue difundida por el periodista Sergio Soto Azúa, presidente ejecutivo del periódico Acceso, quien aseguró que la ciudad “no vive un gobierno, sino un saqueo”, debido a que una estructura familiar controla permisos, trámites y decisiones que corresponden únicamente a la autoridad municipal. De acuerdo con sus declaraciones, cualquier constructor o empresario que requiere autorizaciones debe acudir primero al padre del alcalde para obtener su visto bueno, presuntamente condicionado a favores o beneficios económicos.
Entre las prácticas señaladas se encuentra la aprobación de fraccionamientos y desarrollos urbanos, donde la familia Rodríguez Santos presuntamente exige participaciones en las obras a través de empresas constructoras que, según Soto Azúa, han multiplicado su presencia y crecimiento desde que la actual administración asumió el cargo. El periodista recordó que antes de la llegada del alcalde, la familia contaba con una agencia de autos con inventario limitado, pero tras su arribo al poder expandieron su negocio a decenas de unidades, remodelaciones y al menos tres constructoras adicionales.
Otro de los señalamientos expuestos en la columna del Heraldo es la presunta intención del alcalde de incursionar en el huachicol fiscal, aprovechando el tránsito constante de pipas con combustible en la zona fronteriza. Según versiones recogidas por habitantes, se habría buscado cobrar una cuota por cada litro transportado a cambio de que la policía municipal no realizara detenciones, las cuales, según observan los vecinos, no se han registrado en los últimos meses.
Soto Azúa aclaró que varios de los señalamientos provienen de la ciudadanía y del conocimiento público que circula en una ciudad pequeña, donde “no todo necesita evidencia para saberse”.














