Estados Unidos comenzó a considerar condiciones como obesidad, cáncer o tener hijos con necesidades especiales como factores para rechazar visas de inmigrante, en una nueva medida impulsada por el presidente Donald Trump para restringir el ingreso de extranjeros. De acuerdo con una comunicación interna enviada por el secretario de Estado, Marco Rubio, a las embajadas estadounidenses, estas condiciones podrían representar una carga financiera para el país debido a la atención médica prolongada que podrían requerir.
El documento, revelado por KFF Health News y The Washington Post y confirmado por una fuente que tuvo acceso a su contenido, instruye a los funcionarios consulares a evaluar si el solicitante tiene dependientes con discapacidades o enfermedades crónicas que limiten su capacidad para trabajar. Además, señala afecciones como enfermedades cardiovasculares, respiratorias, metabólicas, neurológicas, cáncer, diabetes y trastornos mentales, cuyo tratamiento podría alcanzar costos de cientos de miles de dólares. La guía también sugiere tomar en cuenta la edad de jubilación y el número de dependientes del solicitante.
La Casa Blanca defendió la disposición al asegurar que la ley migratoria permite desde hace un siglo negar visas a quienes puedan convertirse en una carga pública. Anna Kelly, vocera de la administración, afirmó que el gobierno de Trump “finalmente está aplicando esta política en su totalidad y priorizando a los estadounidenses”. Cerca del 40% de la población estadounidense es obesa, con mayores tasas en los estados que votaron por Trump, un contexto que refuerza el argumento oficial sobre el costo de la atención médica.
Las nuevas directrices aplicarán tanto a titulares de visas temporales, como la H-1B, como a quienes buscan la residencia permanente por motivos laborales o familiares, aunque no afectarán a quienes viajan por visitas breves. Aunque las autoridades estadounidenses han considerado históricamente el riesgo de que un solicitante se convierta en una “carga pública”, la administración Trump ha intensificado la búsqueda de motivos para negar entradas. Según el portavoz Tommy Pigott, estas acciones buscan garantizar que el sistema migratorio “no sea una carga para el contribuyente”. Rubio también promovió cancelar visas a personas consideradas contrarias a la política exterior estadounidense.














