El gerente general del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) de Piedras Negras, Lorenzo Menera, obtuvo una resolución definitiva del Juzgado Tercero de Distrito que le concede el amparo contra su destitución. La decisión judicial, anunciada este jueves, pone fin a varios meses de conflicto político y jurídico en torno a su permanencia en el cargo.
Durante una entrevista de Lorenzo Menera a Demos Diario posterior al fallo, afirmó que la sentencia representa una victoria del pueblo y un triunfo de la justicia sobre las viejas prácticas de compadrazgo y presión política. “Le ganamos al poder, porque estos ya no son tiempos de palancas. Ganó el pueblo”, declaró.
Agradeció el respaldo ciudadano y dijo que su administración continuará alineada con los principios de la Cuarta Transformación, defendiendo el carácter público del organismo. “Estamos en contra de la privatización de los servicios, del entreguismo y de los contratos leoninos. Simas seguirá siendo una empresa del pueblo”, aseguró.
El funcionario adelantó que, tras la resolución, iniciará una nueva etapa en la que aplicará con mayor rigor sus ideales de izquierda, enfocándose en mejorar el servicio y corregir áreas con quejas recurrentes, como facturación y atención al usuario. Señaló que ha instruido al personal a redoblar esfuerzos y prometió “trabajar como nunca en la historia de Simas”.
Menera también abordó el tema de los cobros elevados en los recibos de agua, comprometiéndose a revisarlos y aplicar descuentos. “No quiero causar sufrimiento a las familias; si alguien debe 10 mil pesos, podemos resolverlo con 750 o mil. Vine a ayudar al pueblo”, expresó.
Sobre su relación con el alcalde Jacobo Rodríguez, Menera informó que recientemente conversaron y se dieron la mano, aunque admitió cansancio por “tantos acuerdos que no se cumplen”. Enfatizó que, pese a las diferencias, seguirá colaborando en beneficio de la ciudad y destacó el apoyo recibido del gobernador del Estado, con quien gestionó obras hidráulicas y la reparación de bombas.
En ese contexto, el gerente adelantó que el Gobierno estatal invertirá más de 100 millones de pesos en la construcción de un cárcamo, además de otros proyectos que contarán con financiamiento del NADBank, que aportará 400 millones de pesos.
Cuestionado sobre los organismos empresariales y el obispo que pidieron su destitución ante el juez federal, Menera respondió que respeta a la Iglesia y que él mismo es católico, pero consideró que las cámaras y asociaciones “no tenían facultad para remover consejeros”. Añadió que buscará un acercamiento con el obispo, aunque llamó a los líderes locales “a no agachar la cabeza ni someterse al poder político”.
También dirigió críticas a los regidores que votaron por su salida, a quienes acusó de haber sido incorporados “solo para rellenar espacios” y de actuar en contra de los principios de justicia y democracia. “Los verdaderos servidores públicos son los que sirven al pueblo, no a un patroncito”, sentenció.
Al cierre de la entrevista, Menera reiteró que no busca confrontaciones, pero exigió respeto a la dignidad de las personas. En tono irónico, mostró un pequeño frasco de vaselina que, dijo, compró “para los clasistas y racistas que lo llamaron ignorante y pidieron su renuncia”. “Me hicieron lo que el viento a Juárez”, afirmó, despidiéndose con un mensaje de reconciliación y con el compromiso de seguir “trabajando con amor al pueblo y bajo los principios de la justicia social”.















