Vecinos del fraccionamiento Palo Blanco denunciaron que la nueva cementera instalada sobre el bulevar Prolongación Venustiano Carranza, a la altura del tramo que conecta con la carretera 57 y el acceso al aeropuerto, está generando una fuerte contaminación ambiental que ya afecta su calidad de vida.
Los residentes señalaron que desde que la planta comenzó a operar, una gran cantidad de polvo y material se esparce por el aire y llega hasta sus hogares, cubriendo patios, ventanas y ropa tendida. “No podemos ni tender la ropa, porque todo se llena de tierra”, expresó uno de los inconformes.
La comunidad exige que las autoridades municipales y ambientales realicen una verificación inmediata del sitio, para determinar si la empresa cuenta con los permisos correspondientes y si cumple con las normas de protección al medio ambiente.













