En medio de la suspensión del programa Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria del que dependen 42 millones de estadounidenses generado por el cierre de gobierno, Donald Trump celebró el pasado viernes una lujosa fiesta de Halloween en su residencia de Mar-a-Lago, ubicada en Palm Beach, Florida.
En imágenes de la extravagante fiesta que ha desatado un gran número de críticas, aparece el presidente de Estados Unidos y miembros de su gabinete rodeados de bailarinas con vestidos de plumas, banquetes de postres y esculturas de hielo con champán.
La celebración ocurrió horas antes de que expirara la financiación del programa de cupones alimentarios decretada a partir del 1 de noviembre por el gobierno de Estados Unidos «a menos o hasta que el gobierno disponga de fondos adicionales», hace mención un comunicado.
El mismo viernes, dos jueces federales fallaron de manera casi simultánea que la administración Trump debe continuar financiando el mayor programa de asistencia alimentaria en el país; en respuesta, el presidente de Estados Unidos aseguró que proporcionará fondos para alimentos “tan pronto como los tribunales indiquen la forma legal de hacerlo” y culpó a los demócratas por la falta de financiamiento.















