A más de un año del inicio de la actual administración municipal, continúa sin resolverse el problema del drenaje colapsado que provoca escurrimientos de aguas negras hacia el río Escondido, pese a que el alcalde Jacobo Rodríguez prometió durante su campaña que esta sería una de las primeras problemáticas en ser atendidas.
El brote de aguas negras en el bulevar República permanece activo y sigue contaminando el cauce, mientras que las autoridades municipales reconocieron hace meses no tener una fecha definida para poner fin a la descarga, a pesar de los repetidos anuncios oficiales sobre su supuesta reparación.
El director de Obras Públicas, Gibrán González, aseguró en junio pasado que el problema había sido solucionado, luego de que un socavón a la altura del antiguo restaurante Los Castores provocara el colapso del drenaje que descarga hacia el poniente. Sin embargo, ese mismo día, vecinos del sector reportaron que el escurrimiento persistía hasta altas horas de la noche, desmintiendo el anuncio.
Semanas después, el propio funcionario admitió que no había una fecha establecida para frenar por completo las descargas hacia el conocido Laguito Mexicano, uno de los puntos donde el drenaje colapsado vierte residuos al río Escondido.
El 1 de julio, el alcalde Rodríguez reconoció públicamente que no cumplió su promesa de campaña de resolver la contaminación del Laguito en los primeros seis meses de su gobierno. “Claramente no cumplí esa promesa, pero aún queda tiempo”, dijo entonces, asegurando que el problema quedaría resuelto este mismo año.
No obstante, a tres meses de esa declaración, el panorama sigue igual. El escurrimiento en el bulevar República continúa, el drenaje colapsado no ha sido reparado, y la contaminación del río Escondido persiste, generando olores fétidos, afectaciones ambientales y la muerte de peces, según reportes del área de Ecología municipal.
El propio Gibrán González reconoció en julio que “no hay una fecha específica” para detener las descargas, justificando que se mantienen trabajos de mantenimiento y desazolve aguas abajo, aunque el problema en el punto crítico no ha sido atacado de raíz.
Mientras tanto, el daño ecológico al río Escondido continúa avanzando, sin que el municipio cumpla con las promesas hechas.
















