La marcha conmemorativa del 57 aniversario de la matanza de Tlatelolco, realizada este jueves en la Ciudad de México, derivó en graves actos de violencia protagonizados por un grupo de alrededor de 350 encapuchados del llamado Bloque Negro. Los disturbios dejaron un saldo de 94 policías hospitalizados, 29 civiles lesionados y pérdidas económicas que superan los 35 millones de pesos, principalmente en joyerías y comercios del Centro Histórico.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), 78 de los agentes heridos ya fueron dados de alta, mientras que 16 permanecen internados, tres de ellos en estado delicado. En total, 123 personas resultaron lesionadas durante la jornada. Asimismo, un hombre fue detenido tras ingresar a una joyería y sustraer mercancía, mientras continúan las investigaciones para dar con otros responsables.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, reconoció públicamente la labor de los policías lesionados y anunció la entrega de un bono de compensación. Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio (Canaco CDMX) y comerciantes afectados exigieron revisar los protocolos de seguridad en marchas masivas, al señalar que los saqueos y ataques fueron perpetrados de forma organizada y con herramientas para forzar candados. “No fue una protesta, actuaron como crimen organizado”, reclamaron.
Los empresarios reportaron pérdidas millonarias: más de medio centenar de negocios fueron saqueados, entre ellos 24 joyerías, con daños superiores a los 35 millones de pesos, además de un cierre anticipado de 5 mil establecimientos mercantiles que provocó un impacto económico estimado en 300 millones de pesos por ventas no realizadas. La Canaco calculó en 16.7 millones de pesos las pérdidas inmediatas en ventas, más 4.3 millones en daños materiales.
La UNAM también denunció daños en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, cuyo primer piso resultó afectado por explosivos menores. En un comunicado, calificó la agresión como una afrenta a la memoria de los estudiantes del 68 y anunció que presentará denuncias formales.
El secretario de Gobierno, César Cravioto, aseguró que la marcha convocó a más de 10 mil personas en su mayoría pacíficas, pero que los disturbios fueron provocados por encapuchados que buscaron generar una reacción violenta de la policía. “Se hizo una valla para proteger comercios y prácticamente fueron embestidos”, explicó.
Las autoridades capitalinas confirmaron que se mantendrá la investigación para identificar a los responsables y sancionar los hechos. Mientras tanto, comerciantes del Centro Histórico advirtieron que el enojo y la incertidumbre persisten: “No se había visto un ataque de esta magnitud en décadas”.















