El Ayuntamiento de Piedras Negras entró en un empantanamiento jurídico luego de que en sesión de Cabildo se rechazara la conformación de un nuevo Consejo de Administración del Sistema Municipal de Agua y Saneamiento (Simas), pero al mismo tiempo se declarara sin efectos el organismo encabezado por consejeros que tomaron protesta al inicio de la actual administración.
Durante la sesión, la síndico Rocío Cortés advirtió que aún existe duda sobre la facultad del Cabildo para revocar al Consejo, lo que podría invalidar la votación realizada. En los hechos, no se logró remover al gerente general Lorenzo Menera ni se pudo instalar un nuevo Consejo, dejando en incertidumbre la situación legal del organismo.
De acuerdo con el Código Municipal de Coahuila y la Ley de Aguas, el Ayuntamiento carece de atribuciones para emitir “declaraciones de efectos jurídicos” sobre el Consejo de Simas, ya que este es un organismo descentralizado con personalidad y patrimonio propios. El artículo 160 establece que los cabildos pueden nombrar representantes, aprobar reglamentos y presupuestos, o remover consejeros por causa justificada, pero no declarar nulo un Consejo mediante votación.
El escenario genera un vacío de autoridad: mientras no exista un nuevo órgano, especialistas en derecho administrativo señalan que aplica el principio de continuidad administrativa, es decir, los actuales consejeros conservan sus facultades, incluido el nombramiento y ratificación del gerente.
En consecuencia, la declaratoria del Cabildo no tiene efectos legales y el Consejo vigente continúa en funciones hasta que se apruebe formalmente una nueva integración. Cualquier intento del municipio por operar el organismo sin Consejo podría configurarse como usurpación de funciones, lo que representaría un acto de ilegalidad.















