A pesar de que el alcalde Jacobo Rodríguez aseguró la mañana de este miércoles que el despido de trabajadores sindicalizados y otros empleados en su administración representaría un ahorro en el gasto de nómina, los datos oficiales de Tesorería municipal expuestos apenas ayer muestran lo contrario: el gasto en ese rubro aumentó un 16%.
Durante su conferencia matutina, Rodríguez fue cuestionado sobre cómo se desarrolla el trabajo de Obras Públicas tras la salida de más de 100 trabajadores sindicalizados, actualmente en litigio para recuperar sus empleos. El edil respondió que el área “está funcionando bien” y que “no ha recibido comentarios negativos por parte del director”.
El alcalde también insistió en que los recortes de personal han significado un ahorro, “Estamos ahorrando mucho dinero que se va a ver reflejado el año que entra. Este año hubo diversos gastos que obviamente no se van a contemplar en el año que entra, como el de la liquidación de los trabajadores del sindicato, además de trabajadores que también dejamos ir desde un principio, entonces redujimos la nómina en ese sentido”.
Sin embargo, el discurso Rodríguez contrasta con el informe financiero que Tesorería presentó ayer en la misma conferencia matutina. Según las cifras oficiales, el gasto en nómina pasó de 25.4 millones de pesos en agosto de 2024 a 29.5 millones en agosto de 2025, lo que representa un incremento del 16%.
Este aumento en el pago de servicios personales evidencia que, lejos de un ahorro, la administración ha gastado más en nómina, aun con el intento de desmantelamiento del sindicato de Obras Públicas que, en teoría, debía generar un beneficio financiero.
El resultado ha sido doblemente adverso: por un lado, el municipio enfrenta un mayor gasto en nómina; y por el otro, arrastra un rezago en el mantenimiento de la infraestructura pública debido a la ausencia de los trabajadores sindicalizados que daban cobertura en esa área.















